Atenea Sheresada
Poeta fiel al portal
Que difíciles son
algunas palabras de decir,
parecen quemar la garganta
y arden en el pecho,
parecen carbones encendidos,
fuegos artificiales que se queman
uno tras otro sin poder salir.
Las diré sin vacilar.
Te perdono, simplemente eso.
Te perdono por las promesas rotas,
por las heridas que me hiciste,
no hace falta que te las nombre,
sabes tus faltas y yo las he olvidado.
Partamos de cero,
podemos ser dos extraños
cada uno en su camino,
o intentemos de nuevo,
si así lo deseas,
dicen vulgarmente tengamos nuestro
borrón y cuenta nueva.
algunas palabras de decir,
parecen quemar la garganta
y arden en el pecho,
parecen carbones encendidos,
fuegos artificiales que se queman
uno tras otro sin poder salir.
Las diré sin vacilar.
Te perdono, simplemente eso.
Te perdono por las promesas rotas,
por las heridas que me hiciste,
no hace falta que te las nombre,
sabes tus faltas y yo las he olvidado.
Partamos de cero,
podemos ser dos extraños
cada uno en su camino,
o intentemos de nuevo,
si así lo deseas,
dicen vulgarmente tengamos nuestro
borrón y cuenta nueva.