luz azul
Poeta asiduo al portal
Entre el humo de cigarrillos
se acabó un sueño incipiente
se rompió el corazón, la fe,
así de repente
Entre charlas de café
dejé que mi corazón llorara
te vi por última vez a la cara
y partí levantando la frente
las lágrimas se cuajaron en mis ojos
pero no emití ni un quejido
no hubo gritos, ni me postre de hinojos
rogando por un sueño ya ido
Fue más mi orgullo que mi alma
fue más la vanidad que la esperanza
y eme aquí sin más nada que mis hancias
sin ilusiones que me den algo de calma
Entre los murmullos de aquel viejo salón
se quedó aletargada mi inocencia
mi esperanza, mi mundo, mi paciencia
un bosquejo de mí misma que no fue
no será, no existió