BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Viejos enaguas
guantes desaparecidos
tentáculos que dirimen
una sociedad apartada,
bruscos bosques de osadía
y meditada, lanzo mis persecuciones
hacia el símbolo de alta llanura
y cartapacio. Oh bosque de altiva
metalurgia, poco deben de decirme
monarcas o príncipes, dueños de su solitario
escabel, y de sus promesas cenicientas, pobres.
En cuanto a lo latino, y a lo lánguido,
ocupan en mí sitios ambiguos; inapetentemente
buscan en sí, con manos de coyuntura inasible,
mientras parquedades de élite, conmueven
los muros de la nación apátrida. Me duelen
los mundos que acabarán en nada, tantos
como el agua que discurre fortalecida
por los manantiales austeros. ©
guantes desaparecidos
tentáculos que dirimen
una sociedad apartada,
bruscos bosques de osadía
y meditada, lanzo mis persecuciones
hacia el símbolo de alta llanura
y cartapacio. Oh bosque de altiva
metalurgia, poco deben de decirme
monarcas o príncipes, dueños de su solitario
escabel, y de sus promesas cenicientas, pobres.
En cuanto a lo latino, y a lo lánguido,
ocupan en mí sitios ambiguos; inapetentemente
buscan en sí, con manos de coyuntura inasible,
mientras parquedades de élite, conmueven
los muros de la nación apátrida. Me duelen
los mundos que acabarán en nada, tantos
como el agua que discurre fortalecida
por los manantiales austeros. ©