OH CUAM TRISTIS
Poeta recién llegado
No hace falta ver
para conocer los sentimientos,
ni hace falta sentir
para ver los deseos.
Sólo vasta basarse
en el braile del corazón
que no juzga ni señala
sino que descifra
los caracteres reales del alma.
Aunque palpando a tientas yo vaya,
enceguecido por éste mundo material
mi fiel braile nunca falla
y me dirige en el sendero de la verdad.
Con éstos ojos de mentiras
a los corazones nunca podré yo ver,
pues están llenos de prejuicios
que no me dejan contemplar tu ser.
Mas con los códigos del braile
mi ceguera desaparece
y puedo ver naturalmente
sin vestigios de malicia,
sin vestigios de maldad,
reconociendo que lo que vi estando ciego
fue por mi amplia superficialidad.
para conocer los sentimientos,
ni hace falta sentir
para ver los deseos.
Sólo vasta basarse
en el braile del corazón
que no juzga ni señala
sino que descifra
los caracteres reales del alma.
Aunque palpando a tientas yo vaya,
enceguecido por éste mundo material
mi fiel braile nunca falla
y me dirige en el sendero de la verdad.
Con éstos ojos de mentiras
a los corazones nunca podré yo ver,
pues están llenos de prejuicios
que no me dejan contemplar tu ser.
Mas con los códigos del braile
mi ceguera desaparece
y puedo ver naturalmente
sin vestigios de malicia,
sin vestigios de maldad,
reconociendo que lo que vi estando ciego
fue por mi amplia superficialidad.