Cuando viniste a mi mundo,
nunca pensé que fueras a crear el caos,
fuiste la madre del desastre,
y el nido de todos mis deseos.
Las lunas me llevaron hasta lugares calidos,
que me mecieron hasta ese sueño celestial,
que algunos humanos llaman amor,
por los que muchos matan, resucitan y dan alaridos.
Cuando entraste a este mundo oscuro,
fuiste la niña con guantes de seda,
que alumbro el mundo impenetrable,
del desorden sin sentimientos.
Decidiste cambiar todo ese mundo, mi mundo,
con versos astutos,
ojos con punta de lanza,
no había entendido lo que era un cuerpo desnudo.
En ese mundo incógnito supe apreciar,
los colores calidos,
las canciones suaves que fueron lúgubres,
las palabras se quedan cortas.
Mi vida fue bella entonces,
sin vos las noches son eternas,
acabo de cerrar con doble candado la puerta de mi mundo,
si te arrepientes la llave la deje bajo la roca.
nunca pensé que fueras a crear el caos,
fuiste la madre del desastre,
y el nido de todos mis deseos.
Las lunas me llevaron hasta lugares calidos,
que me mecieron hasta ese sueño celestial,
que algunos humanos llaman amor,
por los que muchos matan, resucitan y dan alaridos.
Cuando entraste a este mundo oscuro,
fuiste la niña con guantes de seda,
que alumbro el mundo impenetrable,
del desorden sin sentimientos.
Decidiste cambiar todo ese mundo, mi mundo,
con versos astutos,
ojos con punta de lanza,
no había entendido lo que era un cuerpo desnudo.
En ese mundo incógnito supe apreciar,
los colores calidos,
las canciones suaves que fueron lúgubres,
las palabras se quedan cortas.
Mi vida fue bella entonces,
sin vos las noches son eternas,
acabo de cerrar con doble candado la puerta de mi mundo,
si te arrepientes la llave la deje bajo la roca.