Cálidos besos peregrinan por la imaginación
Sentimientos evocados por una seductora silueta
Cantares eróticos hierven en caldera de pensamientos, sentimientos, obras sexuales
La sensualidad se desbordo y vida a la figura mítica dio
Detrás de la cortina del ensueño Ella apareció
¿Eva caída en tentación?
Una manzana no es motivo ni fruto prohibido
Y por lo mismo nadie peca cuando fusionar almas y cuerpos es un destino inevitable
Así que lo prohibido no existe es una falacia
Entonces comprendido esta pequeña síntesis nos conectamos a la naturaleza humana
Preciosamente desnuda se me presenta con movimientos de Diosa del amor
Busco estar a su nivel y hago mi mejor esfuerzo ella lo vale
Mi repertorio amoroso aprendido por poseer a cientos de Evas
Estremecida Ella por mí accionar pone en marcha su juego sexual
No es un juego del que uno de los dos pierde o gana es un juego celestial dado a los humanos para gozar.
En nuestro acto libidinal comienzo la penetración de mi alma hacia la de Ella
Baile de cuerpos desnudos yendo en un vaivén concupiscencia
Ya los fluidos corporales empiezan a brotar
Al fin un géiser la inunda por dentro
El juego no ha terminado aun
Falta la contemplación de los cuerpos henchidos de total satisfacción supranatural.
Pumayawri Sapaki
Cuenca, 24 de septiembre de 2011.
Sentimientos evocados por una seductora silueta
Cantares eróticos hierven en caldera de pensamientos, sentimientos, obras sexuales
La sensualidad se desbordo y vida a la figura mítica dio
Detrás de la cortina del ensueño Ella apareció
¿Eva caída en tentación?
Una manzana no es motivo ni fruto prohibido
Y por lo mismo nadie peca cuando fusionar almas y cuerpos es un destino inevitable
Así que lo prohibido no existe es una falacia
Entonces comprendido esta pequeña síntesis nos conectamos a la naturaleza humana
Preciosamente desnuda se me presenta con movimientos de Diosa del amor
Busco estar a su nivel y hago mi mejor esfuerzo ella lo vale
Mi repertorio amoroso aprendido por poseer a cientos de Evas
Estremecida Ella por mí accionar pone en marcha su juego sexual
No es un juego del que uno de los dos pierde o gana es un juego celestial dado a los humanos para gozar.
En nuestro acto libidinal comienzo la penetración de mi alma hacia la de Ella
Baile de cuerpos desnudos yendo en un vaivén concupiscencia
Ya los fluidos corporales empiezan a brotar
Al fin un géiser la inunda por dentro
El juego no ha terminado aun
Falta la contemplación de los cuerpos henchidos de total satisfacción supranatural.
Pumayawri Sapaki
Cuenca, 24 de septiembre de 2011.