hanslothar
Poeta recién llegado
El ala, se agita,
trémulo el viento se mueve,
verde en las sombras el tiempo,
se escurre en delgado filamento.
Tus ojos, son dos,
dos ventanas de luz,
vagos relámpagos de grandeza,
que mi plomizo cielo atraviesa.
Las horas, son tantas,
veloces cual libélulas,
cual plasma desdibujado,
bajo un cielo estrellado.
El viento, suena,
no preguntes nada,
solo escucha como suena,
al correr entre nosotros.
El tiempo, no importa,
seguirá aquí tras la vida,
es solo este instante,
tan breve y tan grande.
Tus labios, me besan,
quizás nadie lo sepa,
pero lo sabemos nosotros,
y es lo que interesa.
Déjalo así, breve,
simple y mágico
como un te quiero,
simple y bello
como un te amo.
Si hay belleza en un instante,
hay belleza porque estás conmigo,
independientemente de las horas
recogidas hasta hoy,
lo que esconden las palabras
es más grande porque eres tú
y estás conmigo.
Gotas diminutas caen en la lluvia
una tras vez van cayendo
en rítmica caída,
rozando tu rostro y el mío,
renaciendo en tu risa,
enseñando en su danza tu nombre,
recordando en su sueño tus besos
o cubriendo tu sueño en los míos.
Déjalo así, breve,
como un suave beso de tus labios,
hermoso, eterno,
como todo lo que resta de años.
trémulo el viento se mueve,
verde en las sombras el tiempo,
se escurre en delgado filamento.
Tus ojos, son dos,
dos ventanas de luz,
vagos relámpagos de grandeza,
que mi plomizo cielo atraviesa.
Las horas, son tantas,
veloces cual libélulas,
cual plasma desdibujado,
bajo un cielo estrellado.
El viento, suena,
no preguntes nada,
solo escucha como suena,
al correr entre nosotros.
El tiempo, no importa,
seguirá aquí tras la vida,
es solo este instante,
tan breve y tan grande.
Tus labios, me besan,
quizás nadie lo sepa,
pero lo sabemos nosotros,
y es lo que interesa.
Déjalo así, breve,
simple y mágico
como un te quiero,
simple y bello
como un te amo.
Si hay belleza en un instante,
hay belleza porque estás conmigo,
independientemente de las horas
recogidas hasta hoy,
lo que esconden las palabras
es más grande porque eres tú
y estás conmigo.
Gotas diminutas caen en la lluvia
una tras vez van cayendo
en rítmica caída,
rozando tu rostro y el mío,
renaciendo en tu risa,
enseñando en su danza tu nombre,
recordando en su sueño tus besos
o cubriendo tu sueño en los míos.
Déjalo así, breve,
como un suave beso de tus labios,
hermoso, eterno,
como todo lo que resta de años.
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