moy
Poeta recién llegado
Brisa de Noviembre
Suave brisa que me empuja al cielo de tus labios,
un llanto luminoso que murmura acerca de
belleza, silencio, las cuerdas y de ti, de la lasitud
de tu mirada y lo que soñabas por la mañana.
En el arpa de las horas tres canarios de lluvia
cantaban por la verdad en tus parpados.
¿Qué pasa no te parece hermoso y bello
este invierno de hojalata que lleva tu nombre?
Oh, panarmónico en ceniza, vuelve a sonar
para que mi muñeca sonría y la nieve
no sea de hierro, ni de diamante el corazón.
Oh, panarmónico en ceniza, vuelve a sonar.
Director de las cuerdas de jade
no dejes ir la inspiración de las luces por la tarde,
quema el sonido con la llama de la ilusión,
y por favor has que ella vuelva a sonreír.
Director de la orquesta sin público
ella espera en una silla de la primera fila
el primer movimiento de Amor en La mayor
no desvanezcas todo en un silencio de cuatro tiempos.
Oh, panarmónico en ruinas, déjame tus teclas
gastadas y polvorientas tocar tan sólo una vez,
para que mi muñeca de nostalgias tejida
olvide lo que fue y sonría una vez más.
Suave brisa que me empuja al cielo de tus labios,
un llanto luminoso que murmura acerca de
belleza, silencio, las cuerdas y de ti, de la lasitud
de tu mirada y lo que soñabas por la mañana.
28/11/2012
Suave brisa que me empuja al cielo de tus labios,
un llanto luminoso que murmura acerca de
belleza, silencio, las cuerdas y de ti, de la lasitud
de tu mirada y lo que soñabas por la mañana.
En el arpa de las horas tres canarios de lluvia
cantaban por la verdad en tus parpados.
¿Qué pasa no te parece hermoso y bello
este invierno de hojalata que lleva tu nombre?
Oh, panarmónico en ceniza, vuelve a sonar
para que mi muñeca sonría y la nieve
no sea de hierro, ni de diamante el corazón.
Oh, panarmónico en ceniza, vuelve a sonar.
Director de las cuerdas de jade
no dejes ir la inspiración de las luces por la tarde,
quema el sonido con la llama de la ilusión,
y por favor has que ella vuelva a sonreír.
Director de la orquesta sin público
ella espera en una silla de la primera fila
el primer movimiento de Amor en La mayor
no desvanezcas todo en un silencio de cuatro tiempos.
Oh, panarmónico en ruinas, déjame tus teclas
gastadas y polvorientas tocar tan sólo una vez,
para que mi muñeca de nostalgias tejida
olvide lo que fue y sonría una vez más.
Suave brisa que me empuja al cielo de tus labios,
un llanto luminoso que murmura acerca de
belleza, silencio, las cuerdas y de ti, de la lasitud
de tu mirada y lo que soñabas por la mañana.
28/11/2012