Solaribus
Poeta veterano en el portal
En la extrañeza
de la última puerta
recoge la noche
—en pedacitos—
las baldosas manchadascon la sangre rosa
del descuido
atrás quedó muriéndose
el vendaval
en la avenida ancha
lavando las tizas del amor
con que escribimos en el suelo
la tormenta que nunca
caminaste de mi mano
vació el farol
en una esquiva oscuridad
de lluvia fría
hasta aquietar su furia
y morirse en un bostezo
se alejaron tus tacones
del antiguo boulervard
la mirada empañada
de la sombra
quedó buscándote
en los lugares
que no fuimos
vos y yo
perdida mariposa citadina
la canción eterna
en el silencio tumultuoso
brisa de otoño
desmayada y herida
en solitario
despojada