Oscar Gomez Garcia
Poeta recién llegado
Blanca se llama la niña,
como la blanca paloma,
que es blanca como la nieve
y linda como la alondra.
Es muy niña todavía,
pero eso nada importa,
lo que importa es que me hace feliz
verla cada día, aunque su edad sea corta.
Brooklyn la puse por nombre,
cuando no la conocía,
porque ese nombre ponía,
en el jersey que vestía.
Sin embargo, pasado ese día,
es Brooklyn todavía,
con la tontería de la palabra,
que ahora está de moda.
Me gustaria conocerla,
y que no importe nada ahora,
de un mal pasado vengo
y merezco sonreír.
Pues Brooklyn está muy lejos,
y ella está aquí,
sé que no tengo nada que hacer con ella,
porque como siempre,
se me ha adelantado la vida,
pero es una dulzura ver esa carita,
con tan linda sonrisa,
que sin mirar atrás,
a soñar me invita.
Al verla mi corazón suspira,
la dulzura de sus palabras
mi mente no olvida.
Por eso ante todo,
me gustaría que Brooklyn,
fuera mi vida.
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