Redivivus
Poeta fiel al portal
BROMURO
Durmiendo profundamente envuelto en vestigios,
cruza un ruidoso avión el lánguido cielo,
despierto entonces sobre tu blanco pecho,
aferrándome a tu cuerpo como si se me fuera la vida,
porque es tan sencillo como morir de improviso,
porque en esta tu noche, gustosa te has sacrificado
con promesas cumplidas, que como ardientes luciérnagas
de flores negras llenan mis manos saciadas satisfechas.
Ahora, nada, ni tu desnudez perturba a las serenas piedras,
se dice entonces, que hay que matar a las emociones,
así tu rostro se desvanece con un último sollozo,
ya no abra cínica, tristeza en tus ojos húmedos
pero existe tanto dolor que rebasa mi camisa
ahora lo sé, en mí ya está encerrada la resignación.
...y ya que no llegué al fin de la meta
sin sentir lo que siento, sin pensar en lo que pienso,
estoico, me retiro subyugado.
Fin, se acabo.
Durmiendo profundamente envuelto en vestigios,
cruza un ruidoso avión el lánguido cielo,
despierto entonces sobre tu blanco pecho,
aferrándome a tu cuerpo como si se me fuera la vida,
porque es tan sencillo como morir de improviso,
porque en esta tu noche, gustosa te has sacrificado
con promesas cumplidas, que como ardientes luciérnagas
de flores negras llenan mis manos saciadas satisfechas.
Ahora, nada, ni tu desnudez perturba a las serenas piedras,
se dice entonces, que hay que matar a las emociones,
así tu rostro se desvanece con un último sollozo,
ya no abra cínica, tristeza en tus ojos húmedos
pero existe tanto dolor que rebasa mi camisa
ahora lo sé, en mí ya está encerrada la resignación.
...y ya que no llegué al fin de la meta
sin sentir lo que siento, sin pensar en lo que pienso,
estoico, me retiro subyugado.
Fin, se acabo.