Wilhelmus Blaranzita
Poeta recién llegado
Bruja de eones indefinidos
¡Infame espectro de ramera osada!
Te acercas a mí desataviada,
mi calor pide tu natural frío.
"Déjame yacer contigo, querido"
dices con tan candorosa mirada,
que a la muerte sirve de fachada:
tus artes me rinden y soy vencido.
Manso, en tu letárgico abrazo,
me privas de mi fiebre, ¡seviciosa!,
en tanto Láquesis, la nunca ociosa
con calma deshila lo devanado.
Echarnos con la Pereza viciosa
viciosos nos hace, y desgraciados.
(c) Wilhelmus Blaranzita
¡Infame espectro de ramera osada!
Te acercas a mí desataviada,
mi calor pide tu natural frío.
"Déjame yacer contigo, querido"
dices con tan candorosa mirada,
que a la muerte sirve de fachada:
tus artes me rinden y soy vencido.
Manso, en tu letárgico abrazo,
me privas de mi fiebre, ¡seviciosa!,
en tanto Láquesis, la nunca ociosa
con calma deshila lo devanado.
Echarnos con la Pereza viciosa
viciosos nos hace, y desgraciados.
(c) Wilhelmus Blaranzita