Jun
Poeta recién llegado
Presa y maniatada ardes entre llamas.
Condenada por amar a quién no debes.
Dime como eres y te diré a quién amas.
Dime qué buscabas y te diré qué quieres.
Deja de llorar, qué cese tu llanto.
No es este ya tu lugar.
Y aunque la muerte no estropea tu encanto.
Vete mientras tanto, ser inerte, vete de mi cuarto.
Llévate ese amuleto, llévate el caldero.
No olvides a tu fiel felino, acuérdate del gato negro.
Recoge tus utensilios que te espera un cruel sendero.
Ojos de aguacero, sigue tu camino, abraza tu destino.
Sigue esa oscuridad que asciende desde el subsuelo.
Baja al inframundo sin demora.
Busca a tu querido amado, dulce consuelo.
Encontrarás allí al demoníaco ser por el que amor has derramado.
Condenada por amar a quién no debes.
Dime como eres y te diré a quién amas.
Dime qué buscabas y te diré qué quieres.
Deja de llorar, qué cese tu llanto.
No es este ya tu lugar.
Y aunque la muerte no estropea tu encanto.
Vete mientras tanto, ser inerte, vete de mi cuarto.
Llévate ese amuleto, llévate el caldero.
No olvides a tu fiel felino, acuérdate del gato negro.
Recoge tus utensilios que te espera un cruel sendero.
Ojos de aguacero, sigue tu camino, abraza tu destino.
Sigue esa oscuridad que asciende desde el subsuelo.
Baja al inframundo sin demora.
Busca a tu querido amado, dulce consuelo.
Encontrarás allí al demoníaco ser por el que amor has derramado.