Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hechiceras manitas sublevadas,
estampan tus huellas de algodón
para no disolver llamas amorosas
absorbiendo arcilla entre ellas;
agradable certeza de luces deleitan
lauros honrosos, pero tu llanto
indómito me abruma; son diamantes
desmoronados por tus gentiles mejillas.
Mi expectante corazón nunca olvida
tu corazón que predomina
Desafío con la mirada el solsticio
detrás del monte, ramalazo del amor
fructuoso,
ramalazo del perfume de la floresta,
de un colibrí vértigo y sutil encanto
del rayo.
Indagaré escudos del trivial origen,
cual vapor de tu estirpe;
quiero rendirme al azar si tú te rindes
a la solitaria y bruñida noche...
estampan tus huellas de algodón
para no disolver llamas amorosas
absorbiendo arcilla entre ellas;
agradable certeza de luces deleitan
lauros honrosos, pero tu llanto
indómito me abruma; son diamantes
desmoronados por tus gentiles mejillas.
Mi expectante corazón nunca olvida
tu corazón que predomina
Desafío con la mirada el solsticio
detrás del monte, ramalazo del amor
fructuoso,
ramalazo del perfume de la floresta,
de un colibrí vértigo y sutil encanto
del rayo.
Indagaré escudos del trivial origen,
cual vapor de tu estirpe;
quiero rendirme al azar si tú te rindes
a la solitaria y bruñida noche...
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