Esteban Romano
Poeta adicto al portal
esa mancha tan artistica y humeda ,
(como el helado
en la cara de un nene riendo)
esta bajando por la pared hasta
mis zapatos ,las cañerias
se fueron picando con tanto llanto de agua mal gastada
y pared a pared se descascara el presente
si el alma de ellas fuese yo,
haria ventanas y fuentes
pero solo comparto esta humedad de tanto en tanto
uno alquila un techo y alquila sus problemas
pero lo acepto .
como lo hice con un amor y sus consecuencias
pero si me das la reseta ,para volver ,me enfermo
esta la medicina mas vieja (volver)
en una maleta llena de lo que en buenos aires
la gente no extraña pero necesita ,
el sabor de un amargo
un adoquin de san telmo,
otoño y el millon de petalos de jacaranda por el suelo
un cafe de la calle corrientes o dentro de un termo
o bien envuelto en regalo sobre la camisa que mas quiero
te imagino con las manos llenas de pan rallado vieja,acalorada
pensando en arlequines jugando en el patio
entre cortinas de un atardecer tan rojo como amarillo
, ni tuyo ni mio,al final los recuerdos son imparciales
pero siempre sobrara tiempo para no atarnos los cordones,
porque no queremos perder
nuestras zandalias de barro
mientras hacia el cielo que sabemos
nos vamos saltando de pagina en pagina
tan descalzos que volamos !!!
Esteban Romano
(como el helado
en la cara de un nene riendo)
esta bajando por la pared hasta
mis zapatos ,las cañerias
se fueron picando con tanto llanto de agua mal gastada
y pared a pared se descascara el presente
si el alma de ellas fuese yo,
haria ventanas y fuentes
pero solo comparto esta humedad de tanto en tanto
uno alquila un techo y alquila sus problemas
pero lo acepto .
como lo hice con un amor y sus consecuencias
pero si me das la reseta ,para volver ,me enfermo
esta la medicina mas vieja (volver)
en una maleta llena de lo que en buenos aires
la gente no extraña pero necesita ,
el sabor de un amargo
un adoquin de san telmo,
otoño y el millon de petalos de jacaranda por el suelo
un cafe de la calle corrientes o dentro de un termo
o bien envuelto en regalo sobre la camisa que mas quiero
te imagino con las manos llenas de pan rallado vieja,acalorada
pensando en arlequines jugando en el patio
entre cortinas de un atardecer tan rojo como amarillo
, ni tuyo ni mio,al final los recuerdos son imparciales
pero siempre sobrara tiempo para no atarnos los cordones,
porque no queremos perder
nuestras zandalias de barro
mientras hacia el cielo que sabemos
nos vamos saltando de pagina en pagina
tan descalzos que volamos !!!
Esteban Romano