Cris Cam
Poeta adicto al portal
Bufonas
A Paula, Carla, Carola y Marina
Dejame curarte los granitos de tus granitos,
te ayudaré a caminar, te daré el pie que te falta,
no me importan tus inseguridades,
tus fobias, tus fracasos, tus enfermedades.
Te sumaré las mías, alma espejo, invertiremos los signos,
que yo también tengo una agonía de piernas cerradas.
Te abrazaré los pechos escondidos,
Julieta de las manos atadas.
He descubierto una certeza de números,
detrás de tus adulaciones mentirosas.
He descubierto una bufona invencible,
detrás de tus ojos de hada celta.
Descubrí una voluptuosidad de luna,
aunque el cuerpo se te doblegue,
del peso de tus razones gigantes.
Pude descubrir un rostro que ya conocía;
con tu cabeza siempre inclinada a la derecha,
aunque te falten sus mismos ojos verdes,
aunque te hayas ido caminando.
No me engañarás con tus discursos,
ni tus balanceos de elefantes,
debajo de la joroba, hay alas,
detrás de tu embarazo de goma,
una mujer que ama.
En tu ingenuidad y lengua bizarra,
hay un reclamo de inconsciente colectivo.
¡Que manera de saltar,
que manera de mentir!
¡Bah!, Actrices al fin,
(te enamoran lo que dura una escena)
Me robaron un aplauso, dos risas y un llanto,
y me dejaron, otra vez, solo, con mis deformidades.
A Paula, Carla, Carola y Marina
Dejame curarte los granitos de tus granitos,
te ayudaré a caminar, te daré el pie que te falta,
no me importan tus inseguridades,
tus fobias, tus fracasos, tus enfermedades.
Te sumaré las mías, alma espejo, invertiremos los signos,
que yo también tengo una agonía de piernas cerradas.
Te abrazaré los pechos escondidos,
Julieta de las manos atadas.
He descubierto una certeza de números,
detrás de tus adulaciones mentirosas.
He descubierto una bufona invencible,
detrás de tus ojos de hada celta.
Descubrí una voluptuosidad de luna,
aunque el cuerpo se te doblegue,
del peso de tus razones gigantes.
Pude descubrir un rostro que ya conocía;
con tu cabeza siempre inclinada a la derecha,
aunque te falten sus mismos ojos verdes,
aunque te hayas ido caminando.
No me engañarás con tus discursos,
ni tus balanceos de elefantes,
debajo de la joroba, hay alas,
detrás de tu embarazo de goma,
una mujer que ama.
En tu ingenuidad y lengua bizarra,
hay un reclamo de inconsciente colectivo.
¡Que manera de saltar,
que manera de mentir!
¡Bah!, Actrices al fin,
(te enamoran lo que dura una escena)
Me robaron un aplauso, dos risas y un llanto,
y me dejaron, otra vez, solo, con mis deformidades.