Ictiandro
Poeta adicto al portal
Eres la burbuja
que cae hacia lo oscuro
de una noche velada,
los guijarros del camino
te dan la bienvenida al paraíso.
Y es un tumulto de sueños
acercándose tras la música que respiro
tras la puerta cerrada
de un libro olvidado, epílogo.
La mujer que vienes y vas,
la mano que tiendes al vacío,
todo cuanto haces para quedarte
en la memoria de este saco hueco.
El mar lava heridas,
el viento lleva palabras,
una lluvia de recuerdos
te estremece alma desbocada
y caes de rodillas
ante esa imagen que eres,
vives dentro de ti,
más allá de tu piel no eres nada.
que cae hacia lo oscuro
de una noche velada,
los guijarros del camino
te dan la bienvenida al paraíso.
Y es un tumulto de sueños
acercándose tras la música que respiro
tras la puerta cerrada
de un libro olvidado, epílogo.
La mujer que vienes y vas,
la mano que tiendes al vacío,
todo cuanto haces para quedarte
en la memoria de este saco hueco.
El mar lava heridas,
el viento lleva palabras,
una lluvia de recuerdos
te estremece alma desbocada
y caes de rodillas
ante esa imagen que eres,
vives dentro de ti,
más allá de tu piel no eres nada.