Si un día decides buscarme,
hazlo en la mitad de la noche,
en la luz de unos ojos,
en la piel de unas manos.
Búscame al morir la tarde,
en el lejano horizonte,
entre las hojas secas y el viento,
entre tu miel y tu carne.
Solo búscame y no me llames,
estaré en tu lágrima derramada,
en tu corazón cuando late,
en tus prendas perfumadas
y a la hora de amarte.
hazlo en la mitad de la noche,
en la luz de unos ojos,
en la piel de unas manos.
Búscame al morir la tarde,
en el lejano horizonte,
entre las hojas secas y el viento,
entre tu miel y tu carne.
Solo búscame y no me llames,
estaré en tu lágrima derramada,
en tu corazón cuando late,
en tus prendas perfumadas
y a la hora de amarte.