Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Los girasoles en penumbras
buscan a su rey entre alaridos,
en los campos se retuercen,
se empujan y maldicen
a la luna usurpadora
del cielo, su trono divino,
pobres plantas tontas
que lloran por algo nimio
duérmanse y no alboroten
que mañana saldrá el sol
a llenarlas con su brillo.