olecram
Poeta recién llegado
Caminar las calles de mí ciudad,con tu imagen dibujada en mís ojos,con tu nombre clavado en mis labios,he alterado el tránsito de la cordura y he corrompido la castidad del amor.
Bucándote.
Te busco,
en las calles pobladas
con tu imagen,
en las veredas muertas
de tu barrio,
que predican silencio,
delatando mis pasos
temblorosos de miedo,
inventando razones,
que pudiera entregarte
si sorprendes mis pasos
y esconder el deseo
en las casualidades,
disfrazando intenciiones,
refugio de cobardes.
¡ No me importa ser vil !
Tu amor bien lo vale.
Te busco...
en la plaza muda
del Domingo en la tarde,
en los bancos gruñones
que reclaman
su bien ganada siesta
de sus tablas tendidas
que descansan.
Te busco ...
en las noches dormidas,
en mí canto,
en las mañanas puras,
en las tardes,
en mí ruego que altera
lo es santo,
en las manos que tiemblan,
en mí llanto.
Con dolor me resigno...
Te seguiré buscando
OLECRAM
Bucándote.
Te busco,
en las calles pobladas
con tu imagen,
en las veredas muertas
de tu barrio,
que predican silencio,
delatando mis pasos
temblorosos de miedo,
inventando razones,
que pudiera entregarte
si sorprendes mis pasos
y esconder el deseo
en las casualidades,
disfrazando intenciiones,
refugio de cobardes.
¡ No me importa ser vil !
Tu amor bien lo vale.
Te busco...
en la plaza muda
del Domingo en la tarde,
en los bancos gruñones
que reclaman
su bien ganada siesta
de sus tablas tendidas
que descansan.
Te busco ...
en las noches dormidas,
en mí canto,
en las mañanas puras,
en las tardes,
en mí ruego que altera
lo es santo,
en las manos que tiemblan,
en mí llanto.
Con dolor me resigno...
Te seguiré buscando
OLECRAM