Busco a Cenicienta,
para entregarle,
una zapatilla color plata,
que perdió en el salón de baile.
En un baile de disfraces,
bailaba yo con Cenicienta,
No recuerdo bien su rostro,
pues tría puesto un antifaz.
Eran las doce de la noche,
¡De pronto se fué la luz!,
Todo mundo salió corriendo.
Yo me quedé como estatua,
porque a lo lejos observé,
el brillo intenso de un objeto,
me acerqué sigilosamente,
Lo tomé con la mano, la palpé y,
¡Oh sorpresa!, Era una zapatilla.
¡De pronto la luz se hizo presente,
¡Pero que tristeza! Cenicienta no estaba.
Desde entonces, busco a Cenicienta,
para entregarle su zapatilla color plata.
Me pregunto :
¿De quién será esa zapatilla?,
¿Será de usted señora?.
¿Será de usted señorita?
Seguiré tocando puertas,
hasta encontrar a la dueña,
de esa zapatilla color plata.
Y seguiré con mi plegaria:
¡Busco a Cenicienta!
para entregarle,
una zapatilla color plata,
que perdió en el salón de baile.
En un baile de disfraces,
bailaba yo con Cenicienta,
No recuerdo bien su rostro,
pues tría puesto un antifaz.
Eran las doce de la noche,
¡De pronto se fué la luz!,
Todo mundo salió corriendo.
Yo me quedé como estatua,
porque a lo lejos observé,
el brillo intenso de un objeto,
me acerqué sigilosamente,
Lo tomé con la mano, la palpé y,
¡Oh sorpresa!, Era una zapatilla.
¡De pronto la luz se hizo presente,
¡Pero que tristeza! Cenicienta no estaba.
Desde entonces, busco a Cenicienta,
para entregarle su zapatilla color plata.
Me pregunto :
¿De quién será esa zapatilla?,
¿Será de usted señora?.
¿Será de usted señorita?
Seguiré tocando puertas,
hasta encontrar a la dueña,
de esa zapatilla color plata.
Y seguiré con mi plegaria:
¡Busco a Cenicienta!