sie7e
Poeta recién llegado
Busco una mujer que me guíe, que del camino me desvíe
Y que no se fíe del mapa que marcan sus intuiciones
Que sepa resolver las situaciones, y ponga las condiciones
Y que como los aviones, me haga volar por el cielo
Que descubra su velo, y que me enrede en su pelo
Que sea de terciopelo el tacto de sus ojos contra mi piel
Que sepa serme infiel, que adore la sal y miel
Que yo pueda coger un papel y hacerle un traje de poesía
No busco una mujer basada en geometría, ni que sea mía
A mí me valdría con que consiguiera hacerme sentir libre
Que sea hipersensible y con letra casi ilegible
Y susceptible y que no pueda seguirme el rastro
Que tenga tacto y con palabra para el pacto
Que salga ilesa del impacto que ocasiona sincerarse
Que llore para desfogarse, que sea capaz de deleitarse
Y admirarse cuando cada mañana llegue la hora de levantarse
Que no sea capaz de acostumbrarse pero si de mojarse
Y de encontrarse en los recovecos de este mundo tan complejo
Que se mire en el espejo y vea algo más que un reflejo
Y que domine el manejo de la paciencia y su directriz
Que sonría solo cuando sea feliz, que deje cicatriz
Y que no cometa el desliz de no creer en la locura
Que sepa distinguir la mierda de la basura, lo malo de lo que no tiene cura
Que disfrute con la literatura y que no se apalanque delante del televisor
Que crea en el amor, pero que no olvide el dolor
Que sepa transmitir el sabor y que sepa trabajar codo con codo
Que dude de todo, que se hunda en el lodo
Y que su vida lleve un modo basado en la aventura
Que deje siempre en su vida una apertura, que se sienta conmigo segura
Que disfrute con la arquitectura tanto como la pintura y el arte
Que sepa tratarte, y que no pretenda atarte
Que viva en Marte o algún otro planeta del sistema solar
Que sepa volar y sus alas batir para alcanzar
Cualquier manjar que se pose el cielo y que ni siquiera exista
No sé si quiero que sea inteligente o lista, simple o mixta
Que sea contrabandista de sueños descatalogados
Que sepa crear un mundo para estar aislados, que use los pecados
Para apostar a los dados si de verdad merece la pena por lo que lucho
Que no sea aprendiz de mucho, que disfrute cuando la escucho
Y que guarde el último cartucho para atravesarme la cabeza
Que sea una mezcla de sutileza con un agravante de torpeza
Que encaje en mi vida como una pieza de puzle sobre la mesa
Me da igual que sea cazadora o presa, limón o fresa
Solo que sepa lo que me interesa y sepa dirigirse al grano
Que sepa solventar un mano a mano, que se deje tocar el piano
Y no en vano, sea en la espalda o debajo de la falda el colofón
Que pelee por llevar la razón y que no se achante ante cualquier socavón
Que me preste atención cuando escribo, cuando toco o cuando duermo
Se que puede ser un muermo, pero prefiero un romance en invierno
Que sepa darme calor como un termo y pasear bajo la lluvia
Que no le importe si diluvia si camina conmigo o hundirse en una zubia
Si al final baila su cumbia amarrada a un corazón que la protege
Que soporte de mi vida ser el eje, y que nunca se aleje
Que siempre se traiga ese tejemaneje que me tenga en vilo
Que sea clásica como un vinilo, que me robe la razón de ser con sigilo
Que tenga estilo y marca de la casa como un film de Tarantino
Me da igual si sabe cocinar con vino o planchar el lino
Solo quiero que me acompañe en un destino que estoy escribiendo
Se llama vida y avanza conforme vas leyendo o vas viviendo
Por eso me auto recomiendo que vivir al momento
Quiero que fluya como viento, que aprenda del escarmiento
Que sepa si la miento o lamento sobre otro tiempo que ya no vive
Que sepa aguantar el declive de un poeta que a veces ejerce de detective
Para adivinar si lo que escribe es ficción o realidad
Que tenga humildad, que sepa decir la verdad
Pero que no olvide que la maldad de esta vida es elixir
Que sepa sobrevivir, que decir y donde acudir
Que pueda verla dormir sin poner ninguna escusa
Que sea mi musa, y que su mente a mi astucia se vuelva obtusa
Y que sea la única reclusa de la cárcel de mis escritos
Que sepa discutir a gritos, que sepa brujería y ritos
Sobre mitos que desconozca y de los cuales pueda aprender
Que pueda hacerla quererse como mujer, y que me enseñe a conocer
Cada resquicio de mi ser para poder envejecer sin dejarme nada
Que sea mi hada, mi Peter Pan, mi cada, mi madrugada
Que no sepa estar atada una monotonía sin peros
Que sepa decir te quieros y que los sienta enteros
Que sepa sacarme de los tinteros versos del centro del corazón
Que tenga convicción y que no base la vida en una simple actuación
Que esto no es ninguna atracción donde esto dure un par de ratos
Que sea amante en secreto de los gatos, y de los ratos gratos
Que cuando envejezca dé de comer a los patos mientras escribe relatos
Que no se preocupe de si combinan los zapatos o encajan los datos
O si son baratos o caros los precios que se paga por la felicidad
Que sepa gozar de la tranquilidad, que cambie de identidad
Cada vez que la edad le robe los sueños de cuando eres niña
Que si ve un mundo sin color lo tiña, que si es necesario me riña
O me prepare un postre con piña según considere oportuno
Que aprenda antes del diez el uno, que me exprima como un zumo
Y que como el humo sean transparente pero dejando sabor de boca
Que no quepa duda de que debe estar loca, y si se desboca
Que no sea por la coca o por comer roca cuando se equivoca
Que sea fuerte como una noca, que toda una vida le parezca poca
Y si la luz de la suerte le enfoca, que la exprima
Que tenga esperanzas de llegar a la cima, que sea de las que no se desanima
Si no consigo cuajar una rima en más de cuatro semanas
Que me cuente cuentos y nanas de hadas que entran por las ventanas
Y que todas las mañanas me despierte oírla respirar y nada más
Que me envenene, como un peligroso gas, que tenga un flash y zas
Mi vida pierda el compás y necesite un pass y me pregunte dónde estás
Que adore el rap, el rhymth, el blues y el jazz y vuele a ras
En los momentos que no doy a mas para poder alzar el vuelo con ella
Y así subir a alguna estrella, para brindar con una botella
Que una vida no se sella, solo se vive una epopeya.
Y que no se fíe del mapa que marcan sus intuiciones
Que sepa resolver las situaciones, y ponga las condiciones
Y que como los aviones, me haga volar por el cielo
Que descubra su velo, y que me enrede en su pelo
Que sea de terciopelo el tacto de sus ojos contra mi piel
Que sepa serme infiel, que adore la sal y miel
Que yo pueda coger un papel y hacerle un traje de poesía
No busco una mujer basada en geometría, ni que sea mía
A mí me valdría con que consiguiera hacerme sentir libre
Que sea hipersensible y con letra casi ilegible
Y susceptible y que no pueda seguirme el rastro
Que tenga tacto y con palabra para el pacto
Que salga ilesa del impacto que ocasiona sincerarse
Que llore para desfogarse, que sea capaz de deleitarse
Y admirarse cuando cada mañana llegue la hora de levantarse
Que no sea capaz de acostumbrarse pero si de mojarse
Y de encontrarse en los recovecos de este mundo tan complejo
Que se mire en el espejo y vea algo más que un reflejo
Y que domine el manejo de la paciencia y su directriz
Que sonría solo cuando sea feliz, que deje cicatriz
Y que no cometa el desliz de no creer en la locura
Que sepa distinguir la mierda de la basura, lo malo de lo que no tiene cura
Que disfrute con la literatura y que no se apalanque delante del televisor
Que crea en el amor, pero que no olvide el dolor
Que sepa transmitir el sabor y que sepa trabajar codo con codo
Que dude de todo, que se hunda en el lodo
Y que su vida lleve un modo basado en la aventura
Que deje siempre en su vida una apertura, que se sienta conmigo segura
Que disfrute con la arquitectura tanto como la pintura y el arte
Que sepa tratarte, y que no pretenda atarte
Que viva en Marte o algún otro planeta del sistema solar
Que sepa volar y sus alas batir para alcanzar
Cualquier manjar que se pose el cielo y que ni siquiera exista
No sé si quiero que sea inteligente o lista, simple o mixta
Que sea contrabandista de sueños descatalogados
Que sepa crear un mundo para estar aislados, que use los pecados
Para apostar a los dados si de verdad merece la pena por lo que lucho
Que no sea aprendiz de mucho, que disfrute cuando la escucho
Y que guarde el último cartucho para atravesarme la cabeza
Que sea una mezcla de sutileza con un agravante de torpeza
Que encaje en mi vida como una pieza de puzle sobre la mesa
Me da igual que sea cazadora o presa, limón o fresa
Solo que sepa lo que me interesa y sepa dirigirse al grano
Que sepa solventar un mano a mano, que se deje tocar el piano
Y no en vano, sea en la espalda o debajo de la falda el colofón
Que pelee por llevar la razón y que no se achante ante cualquier socavón
Que me preste atención cuando escribo, cuando toco o cuando duermo
Se que puede ser un muermo, pero prefiero un romance en invierno
Que sepa darme calor como un termo y pasear bajo la lluvia
Que no le importe si diluvia si camina conmigo o hundirse en una zubia
Si al final baila su cumbia amarrada a un corazón que la protege
Que soporte de mi vida ser el eje, y que nunca se aleje
Que siempre se traiga ese tejemaneje que me tenga en vilo
Que sea clásica como un vinilo, que me robe la razón de ser con sigilo
Que tenga estilo y marca de la casa como un film de Tarantino
Me da igual si sabe cocinar con vino o planchar el lino
Solo quiero que me acompañe en un destino que estoy escribiendo
Se llama vida y avanza conforme vas leyendo o vas viviendo
Por eso me auto recomiendo que vivir al momento
Quiero que fluya como viento, que aprenda del escarmiento
Que sepa si la miento o lamento sobre otro tiempo que ya no vive
Que sepa aguantar el declive de un poeta que a veces ejerce de detective
Para adivinar si lo que escribe es ficción o realidad
Que tenga humildad, que sepa decir la verdad
Pero que no olvide que la maldad de esta vida es elixir
Que sepa sobrevivir, que decir y donde acudir
Que pueda verla dormir sin poner ninguna escusa
Que sea mi musa, y que su mente a mi astucia se vuelva obtusa
Y que sea la única reclusa de la cárcel de mis escritos
Que sepa discutir a gritos, que sepa brujería y ritos
Sobre mitos que desconozca y de los cuales pueda aprender
Que pueda hacerla quererse como mujer, y que me enseñe a conocer
Cada resquicio de mi ser para poder envejecer sin dejarme nada
Que sea mi hada, mi Peter Pan, mi cada, mi madrugada
Que no sepa estar atada una monotonía sin peros
Que sepa decir te quieros y que los sienta enteros
Que sepa sacarme de los tinteros versos del centro del corazón
Que tenga convicción y que no base la vida en una simple actuación
Que esto no es ninguna atracción donde esto dure un par de ratos
Que sea amante en secreto de los gatos, y de los ratos gratos
Que cuando envejezca dé de comer a los patos mientras escribe relatos
Que no se preocupe de si combinan los zapatos o encajan los datos
O si son baratos o caros los precios que se paga por la felicidad
Que sepa gozar de la tranquilidad, que cambie de identidad
Cada vez que la edad le robe los sueños de cuando eres niña
Que si ve un mundo sin color lo tiña, que si es necesario me riña
O me prepare un postre con piña según considere oportuno
Que aprenda antes del diez el uno, que me exprima como un zumo
Y que como el humo sean transparente pero dejando sabor de boca
Que no quepa duda de que debe estar loca, y si se desboca
Que no sea por la coca o por comer roca cuando se equivoca
Que sea fuerte como una noca, que toda una vida le parezca poca
Y si la luz de la suerte le enfoca, que la exprima
Que tenga esperanzas de llegar a la cima, que sea de las que no se desanima
Si no consigo cuajar una rima en más de cuatro semanas
Que me cuente cuentos y nanas de hadas que entran por las ventanas
Y que todas las mañanas me despierte oírla respirar y nada más
Que me envenene, como un peligroso gas, que tenga un flash y zas
Mi vida pierda el compás y necesite un pass y me pregunte dónde estás
Que adore el rap, el rhymth, el blues y el jazz y vuele a ras
En los momentos que no doy a mas para poder alzar el vuelo con ella
Y así subir a alguna estrella, para brindar con una botella
Que una vida no se sella, solo se vive una epopeya.