draco7
Draco Antares
Encontrar un seno
cálido y tierno donde
posar mi corazón adolorido
cuando la espesa tristeza
nuble mis días de
recuerdos.
Por un segundo vislumbrar
el cariño en los ojos
de la mujer que un adiós
me regaló cuando
la Soledad me abrazaba
en invierno.
Y tener la esperanza de
poder ser fuerte ante
la amargura,
contemplar apaciblemente
la melancolía inscrita
en las sonrisas que
guardo entre mis manos.
Hallar en tu alma
el lugar en donde
guardas el amor,
el sentimiento negado
a un ser de infortunio vivir
al cual la felicidad se
le fue entre lágrimas nocturnas.
Esperar nostalgicamente
el regreso de aquella
niña buena y pura,
dulce como el vacío
de la Soledad que
empalaga de mi amor
la espera que por
tu corazón guardo.
Encontrar la ternura
de unos labios como
la grana, en donde
descansar la Soledad
inicua que me roba
los momentos de dicha
que guardamos en
los linderos de nuestro
ser.
Tener la esperanza de
que un día el destino
se apiade de mi y
vuelva a tocar tu mano
para caminar por
entre los recuerdos que
sembramos en nuestra vida.
cálido y tierno donde
posar mi corazón adolorido
cuando la espesa tristeza
nuble mis días de
recuerdos.
Por un segundo vislumbrar
el cariño en los ojos
de la mujer que un adiós
me regaló cuando
la Soledad me abrazaba
en invierno.
Y tener la esperanza de
poder ser fuerte ante
la amargura,
contemplar apaciblemente
la melancolía inscrita
en las sonrisas que
guardo entre mis manos.
Hallar en tu alma
el lugar en donde
guardas el amor,
el sentimiento negado
a un ser de infortunio vivir
al cual la felicidad se
le fue entre lágrimas nocturnas.
Esperar nostalgicamente
el regreso de aquella
niña buena y pura,
dulce como el vacío
de la Soledad que
empalaga de mi amor
la espera que por
tu corazón guardo.
Encontrar la ternura
de unos labios como
la grana, en donde
descansar la Soledad
inicua que me roba
los momentos de dicha
que guardamos en
los linderos de nuestro
ser.
Tener la esperanza de
que un día el destino
se apiade de mi y
vuelva a tocar tu mano
para caminar por
entre los recuerdos que
sembramos en nuestra vida.