Busco en la penumbra en que resido,
del buen amor, un mínimo resquicio.
un resuello de pasión, un armisticio,
una bandera blanca, a tánto olvido.
del buen amor, un mínimo resquicio.
un resuello de pasión, un armisticio,
una bandera blanca, a tánto olvido.
Yo no sé, si este pecho dolorido,
cansado de esperar, perdió su juicio;
y olvidó al respirar, tal vez por vicio,
que lleva un corazón, no lo ha perdido.
cansado de esperar, perdió su juicio;
y olvidó al respirar, tal vez por vicio,
que lleva un corazón, no lo ha perdido.
Mas, intento, ciego y malherido,
que ha de valer siempre el sacrificio,
de escalar moribundo el precipicio...
Y gritar: Amor, ¡ no estoy vencido !.
que ha de valer siempre el sacrificio,
de escalar moribundo el precipicio...
Y gritar: Amor, ¡ no estoy vencido !.
Marino Fabianesi
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