Andeco
Poeta recién llegado
Se desborda en tu rostro la vida,
tu sonrisa es la patria mía,
ese puente frágil de tu labio une mi aliento a tu adentro
y tu adentro al universo;
por eso con cada beso me acercas a esa estrella contenida en tu pupila.
Infinita es esa palma con la que rosas mi mejilla,
cálida la vida junto a ti.
Tu cintura es el ecuador de mi abrazo.
Tus ojos cerrados son la puerta que sin querer cruzo para besarte.
Tu cinto paralelo es el límite que deberé salvar para descifrar tu valle fértil.
Imposible no perderse en tus dedos cuando me haces y deshaces en caricias,
absurdo sentarse en la cima sin descubrir tu cuello siempre desnudo.
tu sonrisa es la patria mía,
ese puente frágil de tu labio une mi aliento a tu adentro
y tu adentro al universo;
por eso con cada beso me acercas a esa estrella contenida en tu pupila.
Infinita es esa palma con la que rosas mi mejilla,
cálida la vida junto a ti.
Tu cintura es el ecuador de mi abrazo.
Tus ojos cerrados son la puerta que sin querer cruzo para besarte.
Tu cinto paralelo es el límite que deberé salvar para descifrar tu valle fértil.
Imposible no perderse en tus dedos cuando me haces y deshaces en caricias,
absurdo sentarse en la cima sin descubrir tu cuello siempre desnudo.