viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hasta entonces, tus caricias eran dulces,
y los pasos de la destrucción predecibles.
Girabas el rostro hacia un pronóstico,
el mundo era una ameba,
el milagro más simple.
Un error genético me hizo con sueños,
ahora vivo en una odisea.
Tú... aunque suene denigrante... mi montura,
Yo... aunque suene extraño... la tuya.
y los pasos de la destrucción predecibles.
Girabas el rostro hacia un pronóstico,
el mundo era una ameba,
el milagro más simple.
Un error genético me hizo con sueños,
ahora vivo en una odisea.
Tú... aunque suene denigrante... mi montura,
Yo... aunque suene extraño... la tuya.