Kaswii
Swiiko
Hoy alzaría mi copa,
por el secreto que guardan vuestros ojos,
que ocultan las caricias que me dais
y el amor que en silencio os ruego.
Hoy alzaría mi copa,
por la frialdad de vuestra sonrisa,
que olvida que os amo
y todos los besos que os atracaría.
Pero duele tanto amaros que me abandonan las fuerzas
aunque hiera tanto y se empapen mis vendas, lo haré sin pensarlo.
No hay vino que os arranque de mí.
No hay cura para lo que no sentís por mí.
Tenéis en vuestras manos mi corazón,
pero fuertemente cerráis el puño en guerra.
¡Dios quiera arrebataros tal maldad del alma algún día!
¡Satanás quiera devolveros descongelado el corazón.
Ni dormida podría imaginaros queriéndome,
y me tomo la osadía de soñaros despierta.
por el secreto que guardan vuestros ojos,
que ocultan las caricias que me dais
y el amor que en silencio os ruego.
Hoy alzaría mi copa,
por la frialdad de vuestra sonrisa,
que olvida que os amo
y todos los besos que os atracaría.
Pero duele tanto amaros que me abandonan las fuerzas
aunque hiera tanto y se empapen mis vendas, lo haré sin pensarlo.
No hay vino que os arranque de mí.
No hay cura para lo que no sentís por mí.
Tenéis en vuestras manos mi corazón,
pero fuertemente cerráis el puño en guerra.
¡Dios quiera arrebataros tal maldad del alma algún día!
¡Satanás quiera devolveros descongelado el corazón.
Ni dormida podría imaginaros queriéndome,
y me tomo la osadía de soñaros despierta.