Toni Vandelay
Poeta recién llegado
Cada noche me pregunto
Dormitan mis palabras
en tus crueles oídos,
a la espera de ser escuchadas.
Un golpe mortal
augura su condena,
y en un oscuro cuarto
yacerán por siglos.
Cada noche me pregunto
por qué te sigo amando,
si la soberbia te devora
y el cinismo es tu aliado.
Aún siguen mis palabras
esperando
en las rejas de tu cueva
de un negro azulado.
Dormitan mis palabras
en tus crueles oídos,
a la espera de ser escuchadas.
Un golpe mortal
augura su condena,
y en un oscuro cuarto
yacerán por siglos.
Cada noche me pregunto
por qué te sigo amando,
si la soberbia te devora
y el cinismo es tu aliado.
Aún siguen mis palabras
esperando
en las rejas de tu cueva
de un negro azulado.