Rión
Poeta recién llegado
Cada noche, yo, te imagino aquí regalándome tu mirada
Cada noche yo, te busco entre mis sábanas y mi piel
En cada rincón solo encuentro piezas de olvido y desesperanza
La luna me cuenta como la miras con tu nuevo hombre y yo lloro
Porque yo solía ser aquél.
Es que llegó la hora de que viva mi propia vida sin ti
No voy a llorar. Me gustaría volver a verte sonreír
Hay dos millones de cosas que nunca te dije
Yo no me apeno de nada, solo de los besos que no te dí
Y aunque tengas a otro, yo seré, por un instante, el que te cobije.
Suave pelo liso rojo que me gustó
Hermosa primavera la tuya, la que me conquistó
Ojos con muerte y desolación los que me olvidaron
Derrotado, triste, malestrecho y melancólico corazón el que me olvidó.
Y yo ayer te busqué en el laberinto de avanzar sin ti
Y no me culpes, comencé a llorar estas palabras en forma de canción
Quiero sostener tu corazón, para así reconocer mi propio existir
Comencé a soñar estos versos, con forma de desesperación.
Cupido nos dio la tarea de amar pero también nos dio la maldición de no ser correspondidos
Y es que Cupido nos dejó la opción de soñar, pero se le olvidó que mis sueños eran contigo
A veces no me explico, como alguien tan frío escribe cosas tan profundas
A veces no me explico, como alguien como yo se enamoró de tu persona
A veces me identifico, con el sonido del agua cayendo por mis mejillas
Puede ser que mis lágrimas se escondan tras la lluvia.
Tú solías ser mi sonrisa, tú solías ser la que alegraba mis días
Tú solías ser la mejor compañera que yo presumía
Y tú solías ser la que rechazaba mis invitaciones a casa porque con otros tu dormías.
El amor no es suficiente cuando las mentiras
Son más fuertes que el propio amor.
El amor si es verdadero nos debe costar
Tú fuiste fácil conmigo y con todos
Y yo y mi corazón aun te delira.
También, estos recuerdos sacan suspiros y sonrisas
Me embriago en tu recuerdo y en tu cuerpo
Y lloro... porque no eras tan perfecta como mi corazón me lo contaba.
Cada noche yo, te busco entre mis sábanas y mi piel
En cada rincón solo encuentro piezas de olvido y desesperanza
La luna me cuenta como la miras con tu nuevo hombre y yo lloro
Porque yo solía ser aquél.
Es que llegó la hora de que viva mi propia vida sin ti
No voy a llorar. Me gustaría volver a verte sonreír
Hay dos millones de cosas que nunca te dije
Yo no me apeno de nada, solo de los besos que no te dí
Y aunque tengas a otro, yo seré, por un instante, el que te cobije.
Suave pelo liso rojo que me gustó
Hermosa primavera la tuya, la que me conquistó
Ojos con muerte y desolación los que me olvidaron
Derrotado, triste, malestrecho y melancólico corazón el que me olvidó.
Y yo ayer te busqué en el laberinto de avanzar sin ti
Y no me culpes, comencé a llorar estas palabras en forma de canción
Quiero sostener tu corazón, para así reconocer mi propio existir
Comencé a soñar estos versos, con forma de desesperación.
Cupido nos dio la tarea de amar pero también nos dio la maldición de no ser correspondidos
Y es que Cupido nos dejó la opción de soñar, pero se le olvidó que mis sueños eran contigo
A veces no me explico, como alguien tan frío escribe cosas tan profundas
A veces no me explico, como alguien como yo se enamoró de tu persona
A veces me identifico, con el sonido del agua cayendo por mis mejillas
Puede ser que mis lágrimas se escondan tras la lluvia.
Tú solías ser mi sonrisa, tú solías ser la que alegraba mis días
Tú solías ser la mejor compañera que yo presumía
Y tú solías ser la que rechazaba mis invitaciones a casa porque con otros tu dormías.
El amor no es suficiente cuando las mentiras
Son más fuertes que el propio amor.
El amor si es verdadero nos debe costar
Tú fuiste fácil conmigo y con todos
Y yo y mi corazón aun te delira.
También, estos recuerdos sacan suspiros y sonrisas
Me embriago en tu recuerdo y en tu cuerpo
Y lloro... porque no eras tan perfecta como mi corazón me lo contaba.