Cada noche...

pequeña anie

Poeta que considera el portal su segunda casa
Con envidia,
por la ventana
nos espía la luna
ella diera todas
sus estrellas
por un instante
sentirse tu dueña.

Al ver el brillo
de mis ojos
cuando te atrapo
en mi mirada,
su tristeza se convierte
en enojo.

¡Enfadada!
quiere ser indiferente
y nos da la espalda,
sin lograrlo
de reojo vuelve
a contemplar la belleza
en mi mirada.

¡Lo que ella diera!
por sentir un beso
en sus labios...

¡lo que ella diera!
por ser estrechada en cálidos brazos...

¡lo que ella diera!
por ser amada
con lealtad
y con ternura ser cautivada.


Al ver,
que desde nuestro lecho
la contemplamos
y viendo su belleza
nos acunamos
en dulces sueños...

la luna siente alegría
al ser simbolo de calma
en nuestras noches.

Iluminados
por su belleza,
con amor materno
nos da mil besos
desde la lejanía
del universo.
 
Con envidia,
por la ventana
nos espía la luna
ella diera todas
sus estrellas
por un instante
sentirse tu dueña.

Al ver el brillo
de mis ojos
cuando te atrapo
en mi mirada,
su tristeza se convierte
en enojo.

¡Enfadada!
quiere ser indiferente
y nos da la espalda,
sin lograrlo
de reojo vuelve
a contemplar la belleza
en mi mirada.

¡Lo que ella diera!
por sentir un beso
en sus labios...

¡lo que ella diera!
por ser estrechada en cálidos brazos...

¡lo que ella diera!
por ser amada
con lealtad
y con ternura ser cautivada.


Al ver,
que desde nuestro lecho
la contemplamos
y viendo su belleza
nos acunamos
en dulces sueños...

la luna siente alegría
al ser simbolo de calma
en nuestras noches.

Iluminados
por su belleza,
con amor materno
nos da mil besos
desde la lejanía
del universo.
Bella manera de invitar a la luna a tu poema, originalidad y talento amiga mía. Abrazote a tope para la pequeña anie. Paco.
 
Un poema muy satisfactorio, por ese sueño americano, de ser famosos un día, ante la Luna. Y no ante la gente. Porque sabes, Pequeña Anie, que el triunfo celestial, es hacia los cuerpos celestes. Y el mundanal, es hacia las personas de carne y hueso. Reverenciamos a la Madre Tierra, y nos dejamos abrazar por el cálido Sol. Las estrellas nocturnas nos están mirando. Saben cuáles son nuestros hechos. Nuestras obras. Tienen el coraje suficiente, para separarnos a unos de los otros. Midiéndonos. Con lo cuál, los astros se preocupan. Siendo el humano, como un bebé en pañales.
 
Última edición:
Con envidia,
por la ventana
nos espía la luna
ella diera todas
sus estrellas
por un instante
sentirse tu dueña.

Al ver el brillo
de mis ojos
cuando te atrapo
en mi mirada,
su tristeza se convierte
en enojo.

¡Enfadada!
quiere ser indiferente
y nos da la espalda,
sin lograrlo
de reojo vuelve
a contemplar la belleza
en mi mirada.

¡Lo que ella diera!
por sentir un beso
en sus labios...

¡lo que ella diera!
por ser estrechada en cálidos brazos...

¡lo que ella diera!
por ser amada
con lealtad
y con ternura ser cautivada.


Al ver,
que desde nuestro lecho
la contemplamos
y viendo su belleza
nos acunamos
en dulces sueños...

la luna siente alegría
al ser simbolo de calma
en nuestras noches.

Iluminados
por su belleza,
con amor materno
nos da mil besos
desde la lejanía
del universo.
Precioso poema que me ha encantado leerte. Un fuerte abrazo amiga.
 
Con envidia,
por la ventana
nos espía la luna
ella diera todas
sus estrellas
por un instante
sentirse tu dueña.

Al ver el brillo
de mis ojos
cuando te atrapo
en mi mirada,
su tristeza se convierte
en enojo.

¡Enfadada!
quiere ser indiferente
y nos da la espalda,
sin lograrlo
de reojo vuelve
a contemplar la belleza
en mi mirada.

¡Lo que ella diera!
por sentir un beso
en sus labios...

¡lo que ella diera!
por ser estrechada en cálidos brazos...

¡lo que ella diera!
por ser amada
con lealtad
y con ternura ser cautivada.


Al ver,
que desde nuestro lecho
la contemplamos
y viendo su belleza
nos acunamos
en dulces sueños...

la luna siente alegría
al ser simbolo de calma
en nuestras noches.

Iluminados
por su belleza,
con amor materno
nos da mil besos
desde la lejanía
del universo.
cósmico poema Annie, que está la naturaleza siente celos de velos juntos...

saludos
 
Con envidia,
por la ventana
nos espía la luna
ella diera todas
sus estrellas
por un instante
sentirse tu dueña.

Al ver el brillo
de mis ojos
cuando te atrapo
en mi mirada,
su tristeza se convierte
en enojo.

¡Enfadada!
quiere ser indiferente
y nos da la espalda,
sin lograrlo
de reojo vuelve
a contemplar la belleza
en mi mirada.

¡Lo que ella diera!
por sentir un beso
en sus labios...

¡lo que ella diera!
por ser estrechada en cálidos brazos...

¡lo que ella diera!
por ser amada
con lealtad
y con ternura ser cautivada.


Al ver,
que desde nuestro lecho
la contemplamos
y viendo su belleza
nos acunamos
en dulces sueños...

la luna siente alegría
al ser simbolo de calma
en nuestras noches.

Iluminados
por su belleza,
con amor materno
nos da mil besos
desde la lejanía
del universo.
Luna envidiosa pero a la vez complice en ese rasgado
amor que se transmuta desde la calma y en plenitud
llena el universo de esa ternura correspondida.
felicidades por la disolucion de bellos sentimientos
que patrocina el poema.
saludos siempre de luzyabsenta
 
La luna es cómplice del amor y del desamor, si ella hablará las estrellas iluminarían aún más o se esconderían en el rubor de la noche.
Muy grato de leerte.

saludos cordiales.
 

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