Eladio Trigo
Poeta fiel al portal
CADA TRES SEGUNDOS.
Cada tres segundos soy un espacio vació,
un ser que transita sin rumbo ni destino,
un árbol caído por el viento enloquecido.
Cada tres segundos veo la luz y cada tres
segundos me embriaga la eterna oscuridad.
Cada tres segundos se apaga mi llanto y
se pierde por y para siempre la sonrisa que
no nunca pude dibujar.
Cada tres segundos respiro y dejo de respirar.
Fue abrir mis ojos y con dolor me los obligaron
a cerrar. Nada logre observar. Nada pude amar.
Cada tres segundos el sol no conocí y la luna no
me pudo abrigar. Nada pude desear ni pedir.
Cada tres segundos no me dio tiempo a recordar,
¿Fui humano o animal? que mas da si mis ojos
nada pudo contemplar.
Un año, dos años, cinco o diez más, que mas da, vivir
más tres segundos con el dolor de vivir menos de tres
segundos es vivir sin desear vivir por lo vivido.
Morir es mi libertad y no comprendo ni entiendo
lo que es soñar, pues mi mente solo desea la muerte
y mi alma juega con la soledad. Solo polvo entra en
mi estomago y por mis venas solo transita la enfermedad.
Tres segundos es mi realidad.
Uno, dos, tres, una vida más. Uno, dos, tres, otra
vida más. Seis, doce, veinte- cuatro, catorce vidas
mas. Pero que hipócrita me siento al escribir la realidad.
Pretendo inculpar a mi corazón por apadrinar a un
ser que la vida me hace mas feliz. Que falsedad y que
mentira deseo creer. Ofrezco diez malditos euros al
mes para limpiar mi alma de una hipocresía sin piedad.
Cada tres segundos vivo mientras otros no viven.
Cada tres segundo muere un niño en este mundo al que
llamamos civilizado, y cada dos segundos morirá este feliz
año que los civilizados nos deseamos.
Este no es un pensamiento para alabar.
Eladio Trigo.
09.01.07
Cada tres segundos soy un espacio vació,
un ser que transita sin rumbo ni destino,
un árbol caído por el viento enloquecido.
Cada tres segundos veo la luz y cada tres
segundos me embriaga la eterna oscuridad.
Cada tres segundos se apaga mi llanto y
se pierde por y para siempre la sonrisa que
no nunca pude dibujar.
Cada tres segundos respiro y dejo de respirar.
Fue abrir mis ojos y con dolor me los obligaron
a cerrar. Nada logre observar. Nada pude amar.
Cada tres segundos el sol no conocí y la luna no
me pudo abrigar. Nada pude desear ni pedir.
Cada tres segundos no me dio tiempo a recordar,
¿Fui humano o animal? que mas da si mis ojos
nada pudo contemplar.
Un año, dos años, cinco o diez más, que mas da, vivir
más tres segundos con el dolor de vivir menos de tres
segundos es vivir sin desear vivir por lo vivido.
Morir es mi libertad y no comprendo ni entiendo
lo que es soñar, pues mi mente solo desea la muerte
y mi alma juega con la soledad. Solo polvo entra en
mi estomago y por mis venas solo transita la enfermedad.
Tres segundos es mi realidad.
Uno, dos, tres, una vida más. Uno, dos, tres, otra
vida más. Seis, doce, veinte- cuatro, catorce vidas
mas. Pero que hipócrita me siento al escribir la realidad.
Pretendo inculpar a mi corazón por apadrinar a un
ser que la vida me hace mas feliz. Que falsedad y que
mentira deseo creer. Ofrezco diez malditos euros al
mes para limpiar mi alma de una hipocresía sin piedad.
Cada tres segundos vivo mientras otros no viven.
Cada tres segundo muere un niño en este mundo al que
llamamos civilizado, y cada dos segundos morirá este feliz
año que los civilizados nos deseamos.
Este no es un pensamiento para alabar.
Eladio Trigo.
09.01.07