debiloto
Poeta adicto al portal
El cadalso de la ambigüedad,
se cierne sobre el hombre,
ya ni la mentira triste,
sirve de plafón.
Con mucha letanía, se recuerda el pasado,
como fieles dispersos,
se arruman los necios,
por no haber pensado en aquel final.
Bate el parche de los justos,
por llegar a la verdad,
la miseria es tan perversa,
que hasta los a echo enojar.
Vienen los vientos de cambios,
con verdades que irritan,
de la opulencia malsana,
solo les queda llorar.
Se olvidaron de los muertos,
que supieron cosechar,
no les queda en este mundo,
ni la paz para mirar,
han destruido la vida.
Millones los soportaron,
con ahínco y devoción,
de tanto mirar el cielo,
hay una luz al final, del cielo llegan repuestas,
uno a uno ya se van.
El purgatorio los espera,
donde no podrán contar,
la plata que ya han contado, no les sirve para amar,
somos un ave de paso,
de que vale aparentar,
la vida es para vivirla pero no para matar.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
se cierne sobre el hombre,
ya ni la mentira triste,
sirve de plafón.
Con mucha letanía, se recuerda el pasado,
como fieles dispersos,
se arruman los necios,
por no haber pensado en aquel final.
Bate el parche de los justos,
por llegar a la verdad,
la miseria es tan perversa,
que hasta los a echo enojar.
Vienen los vientos de cambios,
con verdades que irritan,
de la opulencia malsana,
solo les queda llorar.
Se olvidaron de los muertos,
que supieron cosechar,
no les queda en este mundo,
ni la paz para mirar,
han destruido la vida.
Millones los soportaron,
con ahínco y devoción,
de tanto mirar el cielo,
hay una luz al final, del cielo llegan repuestas,
uno a uno ya se van.
El purgatorio los espera,
donde no podrán contar,
la plata que ya han contado, no les sirve para amar,
somos un ave de paso,
de que vale aparentar,
la vida es para vivirla pero no para matar.
JUAN CARLOS VILLANUEVA