Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como un reloj de arenas
sin polvos mágicos para marcar las horas,
me miro y no sé si recuerdas
tus luces que brillaban en mis sombras.
Se acordó tarde la liebre que estaba en maratón,
mi mal paso al final del día pudo más
y mi alma que era fórmula uno, ahora es peatón,
resto no sumo los intentos, voy detrás.
Este miércoles triste y cadavérico
en medio del vacío con respiración artificial
no quiere ver al médico,
hoy hubo huelga, cerraron el hospital.
Mi esperanza quiso ir a pasear por el jardín
vistiendo de blanco luto,
no tuvo pasaporte de arcángel o serafín
y el amor yace en un puerto diminuto.
Como un avión, muy mal hecho de papel,
fue la noche a buscar el sol
y se encontró sola en un burdel
y de cliente le tocaron las arenas del reloj.
A quien le sobre un corazón
tenga mi dirección, que tome lápiz y papel,
quien quiera una mala inversión
le doy el corazón, vaya a ver qué hace con él.
sin polvos mágicos para marcar las horas,
me miro y no sé si recuerdas
tus luces que brillaban en mis sombras.
Se acordó tarde la liebre que estaba en maratón,
mi mal paso al final del día pudo más
y mi alma que era fórmula uno, ahora es peatón,
resto no sumo los intentos, voy detrás.
Este miércoles triste y cadavérico
en medio del vacío con respiración artificial
no quiere ver al médico,
hoy hubo huelga, cerraron el hospital.
Mi esperanza quiso ir a pasear por el jardín
vistiendo de blanco luto,
no tuvo pasaporte de arcángel o serafín
y el amor yace en un puerto diminuto.
Como un avión, muy mal hecho de papel,
fue la noche a buscar el sol
y se encontró sola en un burdel
y de cliente le tocaron las arenas del reloj.
A quien le sobre un corazón
tenga mi dirección, que tome lápiz y papel,
quien quiera una mala inversión
le doy el corazón, vaya a ver qué hace con él.