Joan Mora
Poeta recién llegado
Hola a todos, os dejo este poema sobre el amor y la locura. Un saludo
Me encadenas a la condición
con tu maldita oración.
¿Si me amas,
te amaré?
¿Si te beso,
me besarás?
¿De verdad crees
que me encadenaré?
Cuando ates los cabos,
aparecen nudos,
problemas enredados,
condiciones indeseadas.
Y bajo ese yugo,
no habrá poesía,
bajo ese yugo,
no habrá poeta.
¡Ata tu cordura!
yo te enseñaré
¡Abre la ventana,
y atraviésala!
te atraparé al vuelo,
y te conduciré,
a la locura.
Te enseñaré,
playas plagadas,
de mar salada,
con sabor a pasas.
Y de pronto verás,
cómo las aves
comienzan a nadar.
Cómo los peces
comienzan a volar.
Cómo yo,
te quiero besar.
Y mientras tornas,
tu cara al cielo,
rechazando mis labios,
el cielo se plegará,
y dejará
paso a la noche,
oscura y salpicada
de lágrimas,
que jamás,
llorarás.
El viento soplará,
y a las hojas arrastrará,
hasta las ramas calvas,
secas
por la primavera,
y verás,
cómo las hojas cambiarán
de color,
cómo el verde abandona,
y cómo toman,
el tono del sol.
A ti, y sólo a ti,
te enseñaré,
cómo este mundo
dejó de ser el que era.
Ató la cordura,
y arrastró la locura.
No me des condición,
No me encadenes,
apártame de la soledad
acércame tus besos
porque así,
con certeza sé,
que poeta seré.
Me encadenas a la condición
con tu maldita oración.
¿Si me amas,
te amaré?
¿Si te beso,
me besarás?
¿De verdad crees
que me encadenaré?
Cuando ates los cabos,
aparecen nudos,
problemas enredados,
condiciones indeseadas.
Y bajo ese yugo,
no habrá poesía,
bajo ese yugo,
no habrá poeta.
¡Ata tu cordura!
yo te enseñaré
¡Abre la ventana,
y atraviésala!
te atraparé al vuelo,
y te conduciré,
a la locura.
Te enseñaré,
playas plagadas,
de mar salada,
con sabor a pasas.
Y de pronto verás,
cómo las aves
comienzan a nadar.
Cómo los peces
comienzan a volar.
Cómo yo,
te quiero besar.
Y mientras tornas,
tu cara al cielo,
rechazando mis labios,
el cielo se plegará,
y dejará
paso a la noche,
oscura y salpicada
de lágrimas,
que jamás,
llorarás.
El viento soplará,
y a las hojas arrastrará,
hasta las ramas calvas,
secas
por la primavera,
y verás,
cómo las hojas cambiarán
de color,
cómo el verde abandona,
y cómo toman,
el tono del sol.
A ti, y sólo a ti,
te enseñaré,
cómo este mundo
dejó de ser el que era.
Ató la cordura,
y arrastró la locura.
No me des condición,
No me encadenes,
apártame de la soledad
acércame tus besos
porque así,
con certeza sé,
que poeta seré.