Halloran
Poeta asiduo al portal
CAES COMO LA LLUVIA
Caes como la lluvia, de repente,
dándole vida a mi tierra,
dando de beber a mis labios
con tus besos.
Te distingues del resto,
mi amada amante,
en la bendición de tu sonrisa,
en esas manos frías que me abrigan,
en esa fuerte luz de tu mirada
que ilumina de ti,
y cambia
todo lo que mira.
Es por eso que al mirarme
ves el yo que tú construyes,
alejado del yo ajeno a tu luz,
el que vive en la sombra,
el que habita en la noche
y en la noche sufre y muere.
Iluminas mi yo, y ese día
que creas con la luz de tu mirada
trae promesas de lluvia fresca de besos
y de vida transmitida en abrazos.
Te pierdo, corazón, cuando te entregas
porque dejas de ser tú para ser yo.
Me pierdo también yo cuando me doy.
Diluidos en la lluvia de besos
nos dejamos ir corriendo como el arroyo
de abrazos y cuerpos juntos que hoy ya somos.
Y nos dejamos ir, mi amante amada,
porque posiblemente en el estar juntos
estemos construyendo
el único espacio que ocupamos.
Caes como la lluvia, de repente,
dándole vida a mi tierra,
dando de beber a mis labios
con tus besos.
Te distingues del resto,
mi amada amante,
en la bendición de tu sonrisa,
en esas manos frías que me abrigan,
en esa fuerte luz de tu mirada
que ilumina de ti,
y cambia
todo lo que mira.
Es por eso que al mirarme
ves el yo que tú construyes,
alejado del yo ajeno a tu luz,
el que vive en la sombra,
el que habita en la noche
y en la noche sufre y muere.
Iluminas mi yo, y ese día
que creas con la luz de tu mirada
trae promesas de lluvia fresca de besos
y de vida transmitida en abrazos.
Te pierdo, corazón, cuando te entregas
porque dejas de ser tú para ser yo.
Me pierdo también yo cuando me doy.
Diluidos en la lluvia de besos
nos dejamos ir corriendo como el arroyo
de abrazos y cuerpos juntos que hoy ya somos.
Y nos dejamos ir, mi amante amada,
porque posiblemente en el estar juntos
estemos construyendo
el único espacio que ocupamos.