''Por que los cuentos de terror no sólo hablan de fantasmas y demonios''...
A continuación mis queridos lectores, observarán como el ser humano se rinde fácilmente o a veces arduamente ante las tentaciones mundanas, y esta vez no hay espiritus volando ni demonios saliendo de baños negros...
La mujer nunca desconfió del marido, nunca y nunca es nunca, siempre iba de la casa al trabajo y del trabajo a su casa, y si por alguna razón se quedaba horas extras, le llamaba para avisarle, la esposa, sólo se quedaba con la mirada fija cuando sus amigas le contaban acerca de las infidelidades de sus maridos, ella, por dentro sentía un escalofrío y trataba de apartar los malos pensamientos de un solo golpe, sin embargo dentro de su corazón un mal presentimiento se asomaba, dando cabida a la majestuosa y fatídica duda, pero la mujer era lo bastante serena para no asumir nada, hasta que un día, las cosas habrían de cambiar.
El marido, dejando su teléfono celular en la mesa del comedor por descuido, y más descuidadamente, sin habiendo borrado los mensajes de ...Cierta persona, no cayó en cuenta en la habilidad de la mujer, ante la sensación de dudosa procedencia, muy pocos números provenían de la casa matrimonial, y los mensajes, no, esos mensajes nunca se los envió ella al marido, no tenía tanta labia al escribir, escuchando los pasos del esposo, dejo de nuevo el celular en la mesa, y ésta lo despidió con un beso helado, y sin decirle ''Te amo'' como era de costumbre.
Esa noche, ya se había hecho un ''hábito'' del marido hablarle a la mujer para decirle que se quedaría en el trabajo exclamando como siempre ''Tenemos tantas cosas que pagar'' La ''marida'' le quitó el pesar inventando un cuento chino, diciéndole, ya saben queridos lectores, que una amiga se encontraba en apuros, y que era preciso ir a ver en que le podía ayudar a superar su desventura, diciendo por último ''Que bueno que tú no eres así''. El esposo confiado en esa versión, se dedico a hacer 'n' cantidad de cosas, excepto trabajar esas horas extras.
La mujer enfundada en una vestimenta negra, entro, se escabulló hasta la zona de trabajo de su futuro...(desengaño) con pasos sigilosos, escuchó murmullos, esuchó ruidejos, escuchó tantas cosas que terminó por no escuchar nada pues el latido de su caso fatigado corazón se lo impedía, ¿Que piensan ustedes que encontró queridos lectores? Si, encontró eso que ustedes se imaginan, al esposo enredado en los brazos de una mujer de cuerpo escultural, piernas torneadas y muslos perfectos...Tan perfectos como lo sería su cara.
Ahora la mujer forma parte de la estadística en divorcios al igual que sus amigas, y el hombre, bueno, el hombre sigue dandóse de topes en la pared al saberse burlado por ésta chica quien lo dejo por otro incauto...(casado, comprometido o soltero remotamente soltero).
No cabe duda mis dulces 666 que la ocasión hace al ladrón, y que muchas veces el ladrón no busca la ocasión, y que no hace falta tener una bruja en un aquelarre para crear un cuento siniestro.
Hasta la próxima, queridos lectores.