Café Extravagante Ville Valo.

¡Feliz Año Nuevo para ti y todos en Café . Que este nuevo año esté lleno de proyectos inspiradores, conversaciones enriquecedoras y momentos memorables. ¡Salud y éxito para todos!

Feliz Año José
Amor y paz

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Todo vuelve a empezar

Entre susurros
todo vuelve a comenzar.

Siempre se repite
indefinidamente...
como una espiral,
que va creciendo
cada día
más y más.

Cuando las luces
se apaguen
y caiga el telón,
seremos otra vez
dos extraños
en la noche.

Tú en tu mundo,
yo en el mio,
fingiremos,
que nada existió,
volverá
esa extraña sensación
de soledad y abandono.

La luna,
perfumada de jazmín,
se deslizara suave,
sin que la notes,
descansará en tu ventana,
silenciosa, desilusionada,
soñara con otras madrugadas
albas llenas de lágrimas y risas.

Te contemplará en la oscuridad,
muda observará,
como todo se repite.

Irás rompiendo su ilusión,
su corazón...una vez más,
ella te mira
regalando besos,
tejiendo fantasías,
encendiendo hogueras.

Se levantará el telón
otra vez...mañana,
y no habrá pasado nada,
la vida seguirá.

Con nosotros ?
sin nosotros?
que más da...
 
Todo vuelve a empezar, pero no ha terminado. No puede. Porque tú, amor mío, eres la herida que nunca cicatriza, el poema que no tiene última línea, la noche que no se acaba aunque el sol grite su presencia.

Te pienso como se piensa un milagro: con miedo, con devoción, con esa certeza de que el universo se rompe un poco cada vez que nos encontramos. Y, sin embargo, seguimos lejos, orbitando la misma pasión como dos planetas que jamás colisionan, pero que sienten la gravedad, esa fuerza absurda que nos empuja a mirarnos aun cuando no deberíamos.

¿Cómo puede algo que no existe doler tanto? Eres el fuego que no apago porque me quema bonito, la palabra que no digo porque al pronunciarla me perdería en ella. Y aquí estoy, amándote en silencio, tocándote solo con la memoria, condenando a mis manos a ser perpetuamente vacías.

¿Será que todo esto tiene un final? ¿O será que estamos atrapados en un bucle infinito, repitiendo la misma historia de labios callados, de miradas furtivas, de despedidas que nunca terminan de cerrarse? Todo vuelve a empezar, porque el amor que no se consuma es el que arde más. Pero no ha terminado, amor mío. No puede. Porque mientras haya un resquicio de ti en mi alma, esta historia seguirá escribiéndose sola, aunque nunca la podamos leer juntos.
 
FELIZ NAVIDAD A TODOS
Qué es Navidad ?me preguntó
un enanito y le dije: es el cumpleaños de Jesús
-y cuántos años cumple?
-2018
- muchoooos abriendo sus ojitos bien grande
Luego escucho : sabés que festejamos hoy papá?
-no, qué festejamos ?
-festejamos el cumpleaños 2018 de Diosito
-eeh son muchos años,y vos como sabés?
- porque yo tengo su espíritu
y el que quedó con los ojos bien abiertos fue su papá .

En este 2024

El enanito que ya creció un poquito pero que sigue teniendo esa hermosa habilidad de sorprenderme me dice:
-Abu no te olvides de la torta de cumpleaños?
yo con cara de asombro
- qué torta? quién cumple años?
- No te hagas abu, que vos sabés que es el cumple de Diosito.
A la medianoche
- Feliz Navidad!
- pará, pará!
- Qué pasa?
- Nadie tome nada, ordenó una vocecita y traigan las torta de cumpleaños
- y las velitas, Abu
- tenés velitas?
poniendo una manito en su cabecita, haciendo un gesto de preocupación y tristeza
- No me digas que te olvidaste, Abu?
- No, mi amor, no me olvidé dije
- Ah y papá pone el cumpleaños feliz
-Que es el cumpleaños de Diositoooo
-Bien!
-Bravo!
- Canten, canten!
- A bailar!
- Cumpleaños feliz!

 
Arcoíris de placer


Te beso con pasión
y entró a tus sábanas en silencio
mientras mi lengua tímida
va provocando a la tuya
y se entrelazan las dos,
en un frenético baile,
de intercambios de fluidos
y sigo mi camino húmedo
sintiendo en cada roce
acelerar tus latidos
hasta llegar a tu cuello
¡Despertando más y más
tus deseos y los mios!
Mi fuego ya esta en tu pecho,
va serpenteando, quemando,
con mi veneno tu piel,
acariciando tu torso desnudo,
deslizándose hasta tu ombligo
y más abajo tu lanza se levanta, como un obelisco
despertando mucho más
mis instintos
Y… ¡Es una provocación,
una invitación a probarlo!
Y no me sabe a pecado,
sino a dulce néctar de flores
que en mi boca deja sus sabores,
la humedad de mi lengua lo baña
en la cúspide,
sintiendo como crece,
centímetro a centímetro
y cuál si fuera un helado
me apresto a degustarlo;
lo presiono con mis labios
que como una flor se abren
para recibir los manjares,
que brotan de tu volcán ;
mientras mi lengua
juega con tu lava .
¡Tú te estremeces todo!
Y me pides que siga
saboreando tu miel.
¡Mientras mueres de placer!
Ruegas que no pare
¡Qué te lleve al infinito!
¡Así…!¡Así …!
me dices,
y con mis besos mas íntimos
yo, sigo …sigo…
hasta sentir en mi garganta
el calor de tu simiente.
¡De tu elixir de lujuria,
que te lleva a la locura!
Y así...
impregnada
de tus delicias mi boca,
me dices :
¿Quién te dijo qué es pecado?
Si tu lengua esta bendita ,
pues... cada vez que me roza,
provoca sed de caricias,
dibujando en mi piel
arcoíris de placer.

 
Última edición:
Un beso, tan simple y fugaz,
pero con la fuerza de un huracán.
No sabía que al rozar tus labios
mi mundo cambiaría sin aviso,
que en un instante de silencio
nacería un amor infinito.

Un beso, un puente sin retorno,
un susurro hecho caricia,
y ahí, en ese momento breve,
me di cuenta de que ya no había marcha atrás.

No sabía que con un beso
se escribirían versos en mi alma,
pero ahora lo sé:
fue el principio de todo,
fue el amor tocando a mi puerta
y yo abriéndole sin dudar.
 
Tu nombre me persigue

Tu nombre me persigue
cada vez que empiezo a olvidarte
apareces en todos lados
en cada juego que inicio o termino
en cada cada jirafa
cuando quiero escapar de la jaula
en cada juramento
cuando me junto con amigos
en cada jarabe que tomo
cuando me enfermo
hasta cuando me baño y el jabón se desliza por mi piel
cuando me hago un sándwich de jamón o
cuando salgo al jardín y me invade ese olor a jazmín y jacintos
o cuando juego pisando las flores de jacaranda
o en Navidad
cuando dejo que las galletas de jengibre se derritan en mi boca
y mucho más cuando juro que jamás te recordaré.
 
Es difícil olvidarme cuando no lo quieres,
cuando entre el pecho y el eco de tus pasos
queda mi voz dormida como un latido lento.

Es difícil olvidarme,
porque no soy un recuerdo cualquiera,
soy la grieta que no cierra,
la luz que se filtra en la nostalgia
y quiebra la sombra en tus pupilas.

No me olvides, no porque puedas,
sino porque no sabes.
Porque mi nombre es tu silencio,
porque mi ausencia es un murmullo
que insiste en tu oído
cuando el mundo se queda quieto.

Es difícil olvidarme
cuando no lo quieres.
Porque cada intento de borrarme
es un verso que escribes
con las manos temblando de memoria.

Soy el poeta sin tregua,
la cicatriz de tu risa,
la piedra en el zapato del olvido.
Es difícil olvidarme,
porque nunca fui un adiós.
 
La cabeza aún me da vueltas...
mientras noto dos figuras femeninas apenas cubiertas por una sábana
me levanto en pos de un vaso de agua más un seltzer con aspirina
el piso no ha sido bien clavado y se mueve en vaivén
en tanto el ruido del silencio es demasiado escandaloso.

En la gaveta observo una carta y números
y seguido llamo a ordenar
dos órdenes número cuatro, más un encebollado de albacora, una picada de pulpo
y media jaba de cerveza.
Digo... para ayudar a bajar lo primero lo mejor es la cerveza bien helada.

Una voz carrasposa me llama de vuelta a la cama
― !Hoy es primero! ― me dice algo urgida, mientras masculla...
― Te obligación es satisfacerme ―

Poniendo mis brazos extendidos a todo mueble para ayudarme a no tropezar
extiendo mi humanidad pos el llamado.
Hay muchas cosas que debo cambiar en mi vida,
sobretodo ahora que es un año nuevo.
...

Mejor lo dejo para mañana...

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She is - cover
 
La síncopa del tropiezo

Fue en la esquina torcida de un Buenos Aires que parecía querer ser San Juan en un domingo de sol. El boricua, con su andar de salsa resbalada, se encontró de pronto en una coreografía imprevista con la argentina, que traía el tango atado a las caderas y una mirada que prometía mil verdades y dos mentiras.

Él venía contando adoquines como quien repasa versos, cada paso una sílaba, y ella cruzaba como si la ciudad entera fuera un poema escrito para sus tacos altos. El tropiezo no fue casualidad, sino una conspiración geométrica de la acera, que decidió enredarles los pies en una sinfonía breve de "ay" y "perdón".

—¡Che, fijate por dónde andás! —dijo ella, con un tono que oscilaba entre el enojo y la risa.
—¿Y cómo voy a fijarme si los adoquines no avisan? —respondió él, cargando en su voz el sabor del Caribe, con un dejo de coco y mofongo.

Ella alzó una ceja, como quien evalúa un cuadro abstracto en una galería, y él aprovechó el momento para encajar una sonrisa que decía más que cualquier disculpa.

—Sos raro —dijo ella, soltando una carcajada que sonaba como un bandoneón desafinado.
—Y vos hablás cantando —replicó él, sin saber si estaba ofendido o enamorado.

Se miraron como dos extraños que reconocen algo propio en el otro. La esquina, ahora cómplice, los envolvía en un aire de mate con ron, una mezcla improbable que, sin embargo, tenía sentido en esa sincronía accidental.

Ella lo invitó a caminar hacia un café, él aceptó como quien se sube a un barco sin saber el destino. Y mientras se alejaban, la ciudad parecía sonreír, satisfecha con el resultado de su travesura. Porque en ese instante fugaz, un boricua y una argentina entendieron que el verdadero tango no siempre se baila, a veces
simplemente se tropieza
 
Buscando la felicidad
esperanza que no declina
mientras despierto sueñas
bebiendo de esa fuerza vital etérea
y habiendo perdido... todo
sientes que no falta nada
aunque nada tengas.
Porque la esperanza alimenta
la mayor de las hambres
y todo apetito sacia.
Motor que conforta,
cura y consuela.
Cuida bien de tu ignorancia.
La vida muerde
y la piel desgarra en jirones.
Si tu no cambias en nada
resulta que nada podrá cambiar.
Tu ropa de estreno postergado,
solo te serviría para el cofre.
Y si nadie lo sabe,
o nadie la encuentra,
ni siquiera entonces la usarás.
Solo irá al cesto,
acompañado de tus planes,
que nunca salieron de tu boca o dedos.
Mientras rio
desde atrás de la piel
por debajo de los músculos,
nervios y venas,
mi sonrisa eterna.
Necio orgullo
buscando dominar a otros
sin ser capaz de dominarse
a si mismo.
No importa la realidad,
y menos si es ajena.
Estorbosas palabras
que solo sirven si te afirman.
Solo la verdad de tus caderas
golpeando mis caderas
me sostienen
en esta vida...

-----
Tayc - dodo
 
Hola holaaa cafeteros
ya pasaron los reyes
Feliz Martes !

¡Acaríciame!

Navegamos escondidos mares,
la oscuridad es nuestro cobijo.
Tú eres mi barco,
yo, la estrella que te guía .

Tu desnudez incrustada en la mía,
mis pechos fuego encendido,
entre tu lengua y tus labios.

Verte fue desear sentirte en mí,
invadiendo mis territorios,
encendiendo mi sangre.

Eres el placer en cada célula,
el silencio de un beso,
en la penumbra.

Pongo en tí, mi piel,
tú pones tus sueños.
Hacemos castillo de ilusiones,
un altar para mis besos,
un santuario para tus caricias.

Repitamos este ritual,
que el amor se entrelace,
escribiendo nuestra historia,
de interminables noches,
bajo el suave murmullo,
de tu boca, nombrándome.

¡Acaríciame!
No quiero más
que morir y renacer,
una y otra y otra vez,
entre tus brazos.

 
Un dedo...
la yema de un dedo...
palpitando despacio
se desliza por los labios
mientras la humedad
se desliza pecado abajo.

Dos dedos...
la yema de dos dedos...
buscando comisuras
entreabriendo las cortinas
de miel en panal
de carbón en fuego.

Tres dedos...
se desdoblan y contorsionan
ágiles gimnastas o escaladores
que se acomodan a la superficie
recorriendo las paredes
afianzados a hendiduras y protuberancias.

Cuatro dedos...
se inquietan nerviosos
la imaginación no soporta más
y un grito desgarra el deseo
de ser poseída por las letras
de un teclado a la distancia...

-----
Susie - Dentu mi
 
Cuerpo de palabras

Acaricio el abismo que soy contigo,
esa frontera donde mi piel termina
y la tuya empieza a escribir.
Eres mi silencio roto,
mi pausa hecha carne,
mi verso inacabado en noches de sollozos.

Te recorro con las manos
como quien busca respuestas en braille,
como quien lee un libro sagrado
que nunca se atreverá a terminar.
Tu cuerpo, desnudo y mío,
me sabe a hogar sin puertas,
a tregua donde el alma descansa.

Desnudo estoy,
no de ropa, sino de orgullo,
y en tu aliento encuentro refugio,
como si respirar contigo
fuera la única forma de sobrevivir al mundo.

Eres mi poema de carne y hueso,
la prosa que tiembla entre mis dedos.
Te toco como quien acaricia un milagro,
como quien teme romper el cristal
de algo más grande que sí mismo.

Y no te llamo, porque llamarte sería perderte.
No te guardo, porque guardarte sería un crimen.
Entonces te vivo,
te siento,
te escribo.

En tu piel desnuda,
hombre y verbo se hacen uno,
y yo, poeta de tus sombras,
encuentro por fin la voz
que me regala ser nosotros.
 
Delirio
ardiendo entre las hojas,
manos, llaves de antojos
escalando muslos en flor,
labios de éter,
fraguando
melodías de guitarra
en almíbares de lenguas,
conjuros de luna
pestañeando las sombras,
laberintos eternos,
indescifrables códigos,
atormentados gemidos,
éxtasis de cerrojos cayendo,
espejos de ojos deslizándose,
entre cristales
pleito de siluetas
devorando las paredes,
una fiesta de jadeos,
azúcar azul
llamas en tu boca,
olas de fuego,
entre las caderas,
un concierto de gemidos,
un estallido de jazmines,
fantasía de cristales
vaciándome la vida.

Feliz Jueves cafeteros ;)
Nos estamos leyendo :)
 
He contado los días, amor, siete silencios que se alargan como sombras en la tarde. El jueves duele más, con su recuerdo a medias, con su promesa rota.

Te pienso en cada esquina, en cada sorbo de café amargo, en la cama fría que no miente. Una semana es nada, dices, pero en este reloj detenido es una eternidad sin nombre.

Regresa antes del domingo, antes que el lunes nos devore, y este jueves se haga eterno. Trae contigo la risa, el abrazo que redime, y borra con tus labios la tristeza de estos días.
 
Cómo desconstruyo un jueves cuando tú no estás

El jueves comienza a desmoronarse desde temprano, como si supiera que no estás. El sol no calienta igual, las horas no tienen huesos, y el café sabe a agua tibia. Un jueves sin ti es una casa sin techo, una canción que olvida su letra en el primer verso. Trato de recomponerlo, de armar las piezas que se sueltan, pero cada minuto que pasa solo lo rompe más.

Los jueves son días de limbo, días que no tienen prisa ni pausa. Pero cuando no estás, el jueves es otra cosa: un eco que se arrastra, un bostezo interminable. Desconstruir un jueves sin ti es quitarle el color al cielo, arrancarle las risas a la calle, convertir cada ruido en silencio.

Lo empiezo desde la cama. El lugar donde debería estar tu cuerpo es un hueco frío que no puedo llenar. Me levanto como si no tuviera piernas, arrastrando los pies por un suelo que tampoco sabe qué hacer con mi peso. El desayuno es un trámite absurdo: el pan no sabe a pan, el jugo es solo líquido naranja, y la ausencia se sirve en un plato hondo que nunca se vacía.

Las horas pasan, pero no avanzan. Cada minuto te nombra, aunque no quiero escucharlo. Tu ausencia llena todo: los espacios entre los muebles, el aire en los pulmones, el hueco en mi pecho que no se cierra. Desconstruyo el jueves a golpes de memoria, recordando tu risa, el sonido de tu voz cuando dices mi nombre, la forma en que tocabas las cosas como si fueran a romperse.

El mediodía me encuentra sentado frente a la ventana, mirando cómo la vida insiste en seguir sin nosotros. Hay un perro que ladra, un niño que corre detrás de una pelota, una mujer que lleva un ramo de flores que no son para mí. Todo parece ajeno, como si el mundo se hubiera mudado de casa y yo me quedara aquí, atrapado en este jueves que ya no tiene nombre.

Por la tarde, intento reconstruir algo de ti. Pongo tu canción favorita, aunque me rompa el pecho. Leo ese libro que me recomendaste, pero las palabras se borran antes de que pueda entenderlas. Me descubro buscando tu olor en las sábanas, en la ropa que dejaste, en el aire. Pero todo huele a ausencia, a un vacío que no se llena con nada.

La noche llega como una tregua, pero también como un castigo. La oscuridad solo hace más grande el espacio donde no estás. Me siento en la cama y cuento los minutos como si fueran monedas que nunca alcanzan para comprarte de vuelta. El reloj avanza, pero el jueves no termina.

Desconstruir un jueves sin ti es aceptar que el tiempo no tiene sentido, que los días son solo nombres que se desmoronan en tu ausencia. Es aprender a vivir con el eco de lo que éramos, con la sombra de lo que dejamos atrás. Es inventar un idioma nuevo para decir lo mismo de siempre: te extraño.
 

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