loabsurdo
Poeta recién llegado
Caído el sol
Caído el sol es la hora de la derrota.
Me veo en el suelo rendido,
una estampida feliz pasea sobre mí.
Nunca tropieza, pisa firme el cadáver
que yace indefenso, inerte,
como la flor que adelante espera,
consciente,
sin poder escapar su destino.
Ve y sufre todo,
impotente ante la marcha
encaminada a una felicidad inmediata,
falsa y artificial,
allá donde la noche espera,
noche pesada sin estrellas,
de esas que consumen,
y con ella los vicios esclavizadores de hombres.
Arrancan la vida, arrodillan la sensatez,
destruyen el pensamiento y dejan sólo necesidad.
Ansiosa y desesperada
arroja el estudio, la sabiduría,
la pasión, el amigo, el amor, el juicio.
Arroja todo, arroja la persona, arroja la vida.
Así revivo, caído el sol,
y contemplo lo irónico de perder la vida
aferrado a la luz que la felicidad me priva.
Caído el sol es la hora de la derrota.
Me veo en el suelo rendido,
una estampida feliz pasea sobre mí.
Nunca tropieza, pisa firme el cadáver
que yace indefenso, inerte,
como la flor que adelante espera,
consciente,
sin poder escapar su destino.
Ve y sufre todo,
impotente ante la marcha
encaminada a una felicidad inmediata,
falsa y artificial,
allá donde la noche espera,
noche pesada sin estrellas,
de esas que consumen,
y con ella los vicios esclavizadores de hombres.
Arrancan la vida, arrodillan la sensatez,
destruyen el pensamiento y dejan sólo necesidad.
Ansiosa y desesperada
arroja el estudio, la sabiduría,
la pasión, el amigo, el amor, el juicio.
Arroja todo, arroja la persona, arroja la vida.
Así revivo, caído el sol,
y contemplo lo irónico de perder la vida
aferrado a la luz que la felicidad me priva.