hoy tengo el pecho abierto
hablo lo que siento
gorriones salen de mi piel
mi alma ya esta mejor
cicatrizó con un poco de dolor y amargura
pero ya pasaron
los viejos tiempos y la locura
los excesos de un gozador me pasaron la cuenta
y como un perro descontralado
terminé enjaulado en una clínica solitaria
pero conocí muchos personajes que nunca olvidaré
recuerdo a Cristóbal particularmente
por pintar siempre de azul
y por estar demente
siempre al lado de una bella dama
que alborataba todas las camas de los internos
con sus pantalones ajustados
no había enfermero que no saliera asustado
mi compañero de habitación
era un patriarca conquistador
y en la pieza del frente
una muchacha bella como un parrón
por más que la invité a salir de su tristeza
más se decaía
y yo frustrado caminaba pal lado
donde estaban los fumadores compulsivos
esos que dibujan el amarillo alquitrán en sus bocas
y tiritan cuando se les acaba el sustituto
pero en fin
fue una experiencia fuerte
que me enseñó a ser más cuidadoso
con la vida y con mi cuerpo
fui como un gato sobre la noche
que misterioso se deja caer en lo desconocido
experimentando todas sus fantasías
para ver si algún día aparecía algún hada o un conejo
que me enseñara el camino a otro destino
como a la peyotina Alicia
que por ser tan descuidada
casi muere atrapada...
hablo lo que siento
gorriones salen de mi piel
mi alma ya esta mejor
cicatrizó con un poco de dolor y amargura
pero ya pasaron
los viejos tiempos y la locura
los excesos de un gozador me pasaron la cuenta
y como un perro descontralado
terminé enjaulado en una clínica solitaria
pero conocí muchos personajes que nunca olvidaré
recuerdo a Cristóbal particularmente
por pintar siempre de azul
y por estar demente
siempre al lado de una bella dama
que alborataba todas las camas de los internos
con sus pantalones ajustados
no había enfermero que no saliera asustado
mi compañero de habitación
era un patriarca conquistador
y en la pieza del frente
una muchacha bella como un parrón
por más que la invité a salir de su tristeza
más se decaía
y yo frustrado caminaba pal lado
donde estaban los fumadores compulsivos
esos que dibujan el amarillo alquitrán en sus bocas
y tiritan cuando se les acaba el sustituto
pero en fin
fue una experiencia fuerte
que me enseñó a ser más cuidadoso
con la vida y con mi cuerpo
fui como un gato sobre la noche
que misterioso se deja caer en lo desconocido
experimentando todas sus fantasías
para ver si algún día aparecía algún hada o un conejo
que me enseñara el camino a otro destino
como a la peyotina Alicia
que por ser tan descuidada
casi muere atrapada...