Israel_Gayosso
Poeta recién llegado
Fuimos el mismo idioma
Las mismas heridas, los mismos huesos
Un rebaño de melenas
Ahogando el vuelo de las mariposas.
Si yo no quiero despertar jamás
Para no rodar mí octavo llanto,
Deseando vivir en esta grisácea utopía
Nocturna y plástica
Oscura y sin vida
¡Pobre de nuestras amigas, las almas!
Donde en sus nidos, la música el compas
No tiene lengua de arrumacos.
¡Pobres, tan pobres, como nosotros!
Guarda mujer el regazo de los tules,
Dobla tu corazón en llamas
Y pierde tu tristeza
En los clavos de aquella cruz.
Mientras yo seré: un sonámbulo
De la demencia.
Pensamos ser un concierto
De las montañas, una sinfonía
En el manantial,
Somos un piano sollozante
Con migajas de cariño convidada.
Y con este rostro mojado
Meneándose entre escapularios
Nuestras manos tienen equipaje
De infeliz olvido
¡Malditos dedos a media luz!
Las mismas heridas, los mismos huesos
Un rebaño de melenas
Ahogando el vuelo de las mariposas.
Si yo no quiero despertar jamás
Para no rodar mí octavo llanto,
Deseando vivir en esta grisácea utopía
Nocturna y plástica
Oscura y sin vida
¡Pobre de nuestras amigas, las almas!
Donde en sus nidos, la música el compas
No tiene lengua de arrumacos.
¡Pobres, tan pobres, como nosotros!
Guarda mujer el regazo de los tules,
Dobla tu corazón en llamas
Y pierde tu tristeza
En los clavos de aquella cruz.
Mientras yo seré: un sonámbulo
De la demencia.
Pensamos ser un concierto
De las montañas, una sinfonía
En el manantial,
Somos un piano sollozante
Con migajas de cariño convidada.
Y con este rostro mojado
Meneándose entre escapularios
Nuestras manos tienen equipaje
De infeliz olvido
¡Malditos dedos a media luz!