vronte
Poeta infiel al portal
Por donde quiera que transite
Solo puedo ver semblantes lánguidos y tristes
Almas transeúntes consumidos por amar
Quebrados deambulando y sin deseos de permanecer
Solo ambicionan una cosa
Solo desean desaparecer
Una de las condiciones más recurrentes en este solaz difuso que es el existir
es el abandonar o el ser abandonados… tan cierto como inesperado
Nuestros cráneos bien lo saben
Pero nuestros cuerpos jamás se resignan a ser obviados,
Solo al abandonar, es que la nuestra indiferencia se abre a raudos pasos.
Es nuestro eterno recurrir por el camino del ya nacido,
Ser frenado y apartado de súbito por el destino.
Como decirle a los extraños
Que no se marchen, que permanezcan
Que la angustia y desesperanza
No llegará para quedarse sin que se consuma; se diluya
Y se difuminen en la nada.
Cómo decirle a estos suicidas
Que la calidad y lozanía de sus vidas
Jamás debiese ser maltraída ni mucho menos destruidas
Cómo acariciar tiernamente su ácida melancolía
Y lograr por un instante, invocar una brillante y conmovedora sonrisa.
Cómo expresarles que los amo
Por el simple hecho de ser su hermano
Hijos de emociones tempestuosas y maravillosas
Que demandan nuestros corazones fuertes
Y no desfallecer ante el prospecto de las muertes.
Vive alegre, vive fuerte
Sin jamás darle la espalda a la amargura y la tristeza
Son institutrices implacables y terribles
Que te instruirán en el arte de apreciar la belleza que se acaba y es irreproducible.
Porque la realidad es que solo ante el uso de la sombra
Se puede ser capaz de experimentar el uso de luz
Este mosaico de carne y de sangre nos ha dado una bienvenida tan curiosa
Nos ha empotrado dentro de un caleidoscopio impermanente
Para retorcer nuestras emociones y jugar con nuestra mente
Un precio, que a pesar del dolor insoportable e inefable
Trae consigo el germen de una existencia exquisita e inigualable.
Solo puedo ver semblantes lánguidos y tristes
Almas transeúntes consumidos por amar
Quebrados deambulando y sin deseos de permanecer
Solo ambicionan una cosa
Solo desean desaparecer
Una de las condiciones más recurrentes en este solaz difuso que es el existir
es el abandonar o el ser abandonados… tan cierto como inesperado
Nuestros cráneos bien lo saben
Pero nuestros cuerpos jamás se resignan a ser obviados,
Solo al abandonar, es que la nuestra indiferencia se abre a raudos pasos.
Es nuestro eterno recurrir por el camino del ya nacido,
Ser frenado y apartado de súbito por el destino.
Como decirle a los extraños
Que no se marchen, que permanezcan
Que la angustia y desesperanza
No llegará para quedarse sin que se consuma; se diluya
Y se difuminen en la nada.
Cómo decirle a estos suicidas
Que la calidad y lozanía de sus vidas
Jamás debiese ser maltraída ni mucho menos destruidas
Cómo acariciar tiernamente su ácida melancolía
Y lograr por un instante, invocar una brillante y conmovedora sonrisa.
Cómo expresarles que los amo
Por el simple hecho de ser su hermano
Hijos de emociones tempestuosas y maravillosas
Que demandan nuestros corazones fuertes
Y no desfallecer ante el prospecto de las muertes.
Vive alegre, vive fuerte
Sin jamás darle la espalda a la amargura y la tristeza
Son institutrices implacables y terribles
Que te instruirán en el arte de apreciar la belleza que se acaba y es irreproducible.
Porque la realidad es que solo ante el uso de la sombra
Se puede ser capaz de experimentar el uso de luz
Este mosaico de carne y de sangre nos ha dado una bienvenida tan curiosa
Nos ha empotrado dentro de un caleidoscopio impermanente
Para retorcer nuestras emociones y jugar con nuestra mente
Un precio, que a pesar del dolor insoportable e inefable
Trae consigo el germen de una existencia exquisita e inigualable.
Última edición: