krystia
Poeta recién llegado
Calla...
Mientras los ojos rehúyen a lo muerto
lo gris, lo imperfecto.
Una vez que tu boca suelta un verso
se consumen las raíces por dentro
Y no existe agua
que satisfaga su eterna sed.
Deja que los vapores rodeen tu nombre
tus átomos y tus tejidos
Saca el temor de tu aliento
y revive al verde muerto.
Aleja de un soplo al que extrae tu vida
huye de tu grandeza épica
de la bendita y maldita utopía.
No te muestres desnuda ante
esas tortuosas sombras
que ensordecen las fibras
sudorosas
de filosas agujas
de sangre fría.
Calla...
Que muere el corazón
Y duele el vientre...
Calla...
Con eso se conforma el presente.
Con silencio y sabor a hiel...
.
.
.
.
.
.
Agonizando de Muerte.
(Santería II-Poema en tres actos)
Mientras los ojos rehúyen a lo muerto
lo gris, lo imperfecto.
Una vez que tu boca suelta un verso
se consumen las raíces por dentro
Y no existe agua
que satisfaga su eterna sed.
Deja que los vapores rodeen tu nombre
tus átomos y tus tejidos
Saca el temor de tu aliento
y revive al verde muerto.
Aleja de un soplo al que extrae tu vida
huye de tu grandeza épica
de la bendita y maldita utopía.
No te muestres desnuda ante
esas tortuosas sombras
que ensordecen las fibras
sudorosas
de filosas agujas
de sangre fría.
Calla...
Que muere el corazón
Y duele el vientre...
Calla...
Con eso se conforma el presente.
Con silencio y sabor a hiel...
.
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Agonizando de Muerte.
(Santería II-Poema en tres actos)