Ella andaba distraída y busque su mirada para que me mirara. Solo quería que me mirara para saber que me decía. “Dime que se siente estar así… cogido del silencio”, me dice. “Es algo extraño _ le digo_ es como si te conociera un poco más”. Porque cuando más hablabas diría que sí te conocía, pero dejabas de atraerme. En cambio cuando estas callada me gustas más. “El silencio tiene su lenguaje propio que se escucha con el corazón”, le digo. Por eso te digo, cuando quieras estar callada, llámame para estar en silencio los dos. Para que nuestros corazones se hablen mientras nos abrazamos y besamos sin decir ninguna palabra.