Misaki
Poeta recién llegado
Callaré mis pasos para no buscarte,
morirán mis ojos para no encontrarte.
Qué más da que estés sin estar.
Qué importa el camino a tomar.
Beberé mi orgullo, néctar de mi sangre,
me comeré estas ganas de no buscarte.
Me fundiré en la aurora de tus amaneceres,
para navegarte por siempre.
Pobre alma que se encadena a tus rodillas,
a tu sien, a tu tormenta.
No encuentra otra salida.
Callaré para siempre
para no esculpir mi propia muerte,
pero moriré en la pena de perderte.
Abrazaré el viento que golpeaba tu rostro,
y sellaré mi boca para no nombrarte,
dulce nombre, néctar de mi sangre.
morirán mis ojos para no encontrarte.
Qué más da que estés sin estar.
Qué importa el camino a tomar.
Beberé mi orgullo, néctar de mi sangre,
me comeré estas ganas de no buscarte.
Me fundiré en la aurora de tus amaneceres,
para navegarte por siempre.
Pobre alma que se encadena a tus rodillas,
a tu sien, a tu tormenta.
No encuentra otra salida.
Callaré para siempre
para no esculpir mi propia muerte,
pero moriré en la pena de perderte.
Abrazaré el viento que golpeaba tu rostro,
y sellaré mi boca para no nombrarte,
dulce nombre, néctar de mi sangre.