Amarillentos, roídos
del recto palosanto no cuelgan
visillos desnudos
celados por niñas morenas.
¿Dónde el brillo metálico?
¿Dónde la fuerza negra?
¿Dónde la herrería que cruzara,
entre rudos nudos, ramas férreas?
¿Dónde la hermosura de la reja
hoy por el orín devorada?
¿Qué fue de tu postinero balcón?
¿Acaso se pudre la baranda de madera
donde el gitano se apoyaba
mientras a la Virgen lanzaba
plegarias saeteras?
¿Y dónde los adornos de bronce y latón
que lucía la caoba de tus puertas?
¿Y la cristiana cerámica
de Jesús con la cara muerta?
¿Dónde el espíritu de la casa yerta,
roída por las ratas, de basura cubierta?
De su gallarda figura sólo queda,
entre ruinas, doblada, la cancela.
del recto palosanto no cuelgan
visillos desnudos
celados por niñas morenas.
¿Dónde el brillo metálico?
¿Dónde la fuerza negra?
¿Dónde la herrería que cruzara,
entre rudos nudos, ramas férreas?
¿Dónde la hermosura de la reja
hoy por el orín devorada?
¿Qué fue de tu postinero balcón?
¿Acaso se pudre la baranda de madera
donde el gitano se apoyaba
mientras a la Virgen lanzaba
plegarias saeteras?
¿Y dónde los adornos de bronce y latón
que lucía la caoba de tus puertas?
¿Y la cristiana cerámica
de Jesús con la cara muerta?
¿Dónde el espíritu de la casa yerta,
roída por las ratas, de basura cubierta?
De su gallarda figura sólo queda,
entre ruinas, doblada, la cancela.