laureano
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esta casa alta de colores y de aromas, de ventanas abiertas con vidrios empañados por la lluvia que cae; me acerco a una de esas ventanas y miro por los espejos de sus vidrios un hermoso paisaje de mojados árboles de hojas mojadas, con mojados pájaros de alas mojadas bailando y cantando y luego tomando agua del río que va naciendo y a la vez creciendo por la lluvia; de esa transformación de la calle en río; río hecho de tiempo y agua en la visión de un ciego poeta;
La lluvia que observo trae recuerdos a mi mente de la infancia, cuando el cielo lloraba con toda la pena de sus nubes y me mojaba atravesando las calles transformadas en ríos; mirando los pájaros reír y cantar entre árboles de flores parecidas a las bignonias; recuerdo también los autos danzar con sus ruedas ahogadas;
El ruido de esta lluvia suena como una dulce música que invadía mi corazón en ríos de poesía cuando era pequeñín; ahora ese sonido de esa lluvia sigue llenando mi corazón de agua; convirtiéndolo en ríos, haciéndome sentir un pequeñín.
La lluvia que observo trae recuerdos a mi mente de la infancia, cuando el cielo lloraba con toda la pena de sus nubes y me mojaba atravesando las calles transformadas en ríos; mirando los pájaros reír y cantar entre árboles de flores parecidas a las bignonias; recuerdo también los autos danzar con sus ruedas ahogadas;
El ruido de esta lluvia suena como una dulce música que invadía mi corazón en ríos de poesía cuando era pequeñín; ahora ese sonido de esa lluvia sigue llenando mi corazón de agua; convirtiéndolo en ríos, haciéndome sentir un pequeñín.