Gilmar Antonio
Poeta recién llegado
Voy caminando por el callejón de salida pequeña,
Oscuridad absoluta y ojos brillosos por los recovecos de la profundidad.
Manchas rojas en las paredes y el susto se apodera de la situación.
Hay unas voces que murmuran mi nombre entre los arbustos, pero no quiero escucharlas.
Mis pasos llenan de codicia a los espectros que me absorben,
Mi linterna se apaga lentamente,
El aullido de los perros es ensordecedor,
Y de pronto todo se enmudece.
En el medio de la hipnosis siento que es sueño,
Un sueño largo del cual creo estar despertando.
Oscuridad absoluta y ojos brillosos por los recovecos de la profundidad.
Manchas rojas en las paredes y el susto se apodera de la situación.
Hay unas voces que murmuran mi nombre entre los arbustos, pero no quiero escucharlas.
Mis pasos llenan de codicia a los espectros que me absorben,
Mi linterna se apaga lentamente,
El aullido de los perros es ensordecedor,
Y de pronto todo se enmudece.
En el medio de la hipnosis siento que es sueño,
Un sueño largo del cual creo estar despertando.