daniel amaya
Poeta fiel al portal
Oscuridad, vertiente de sombras,
pesadillas en las entrañas del bosque,
la noche se borra en manto de muerte ,
ramas deformes guían
con velas rojas a perdidos;
habla el silencio en un túnel muerto
donde mascaras transitan en horas incansables.
Miseria, soledad helada,
cúpulas sin oxígeno,
averno con sopletes
derritiendo calma
en calles oscuras,
las ratas salen de su guarida,
las manos del infierno.
Escondidos en muros
cuervos sin nombre
marcando cabezas y ojos
a los esposados en las calles,
pusieron alas a mentiras
y como el viento cubrieron la razón,
he allí un bosque muerto...
He allí una rareza,
un desafío constante,
se mantiene en el viento ficción
en celdas de condenados
marcando las mismas paredes,
desde la distancia manos con nombre
juegan ruleta rusa,
llamas fríen pobres
en el orbe de la noche
y nubes oscuras parten en cola
apretando gargantas.
Mentiras, hay fábulas con tú nombre
al que temen los niños,
tú, Serpiente, hay un hoyo en ti
que absorbe la luz de los hambrientos,
de los nobles, de pueblos,
tú, posees trono en el pecho de los ignorantes
y una muralla separando el entendimiento,
frívola, en ti todo ha de correr
hasta la sangre que salpica en cada calle.
Buitres con nombres cenando
las entrañas de una choza
desde la distancia,
pudieran sus pies ahogarse en pozas
¿cómo evitar las ruinas
que obstruye los rieles del pobre?
¿Cómo evitar el lienzo triste de cada calle,
que el pincel de la mentira ha trazado?...
Miedo debiste haber ganado todas las guerras,
ningún corazón ha dejado de ser prisionero,
tú eres la cortina de cada ventana
tu voz esta en los barrotes qué enlatan las casas ,
te escuchas hasta en los letreros chirriando
y las luces que no encienden
en cada esquina donde las ratas requiebran la vida del pueblo..
Ratas, algunas con nombres,
otras se roban uno,
las escudan el cuervo y el buitre,
quizás hasta su corazones han picoteado,
de si no hay nada, un caparazón vacío,
son hoyos negros llevándose todo
hasta la vida del pobre, del rico,
del pueblo...
pesadillas en las entrañas del bosque,
la noche se borra en manto de muerte ,
ramas deformes guían
con velas rojas a perdidos;
habla el silencio en un túnel muerto
donde mascaras transitan en horas incansables.
Miseria, soledad helada,
cúpulas sin oxígeno,
averno con sopletes
derritiendo calma
en calles oscuras,
las ratas salen de su guarida,
las manos del infierno.
Escondidos en muros
cuervos sin nombre
marcando cabezas y ojos
a los esposados en las calles,
pusieron alas a mentiras
y como el viento cubrieron la razón,
he allí un bosque muerto...
He allí una rareza,
un desafío constante,
se mantiene en el viento ficción
en celdas de condenados
marcando las mismas paredes,
desde la distancia manos con nombre
juegan ruleta rusa,
llamas fríen pobres
en el orbe de la noche
y nubes oscuras parten en cola
apretando gargantas.
Mentiras, hay fábulas con tú nombre
al que temen los niños,
tú, Serpiente, hay un hoyo en ti
que absorbe la luz de los hambrientos,
de los nobles, de pueblos,
tú, posees trono en el pecho de los ignorantes
y una muralla separando el entendimiento,
frívola, en ti todo ha de correr
hasta la sangre que salpica en cada calle.
Buitres con nombres cenando
las entrañas de una choza
desde la distancia,
pudieran sus pies ahogarse en pozas
¿cómo evitar las ruinas
que obstruye los rieles del pobre?
¿Cómo evitar el lienzo triste de cada calle,
que el pincel de la mentira ha trazado?...
Miedo debiste haber ganado todas las guerras,
ningún corazón ha dejado de ser prisionero,
tú eres la cortina de cada ventana
tu voz esta en los barrotes qué enlatan las casas ,
te escuchas hasta en los letreros chirriando
y las luces que no encienden
en cada esquina donde las ratas requiebran la vida del pueblo..
Ratas, algunas con nombres,
otras se roban uno,
las escudan el cuervo y el buitre,
quizás hasta su corazones han picoteado,
de si no hay nada, un caparazón vacío,
son hoyos negros llevándose todo
hasta la vida del pobre, del rico,
del pueblo...
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