josepanton
Poeta recién llegado
CALLES QUE EMERGEN como ásperos tallos,
por donde circula la efímera savia de los hombres:
mendigos, curanderos, prosecretarios, suicidas, enanos,
mujeres de sedientos cuellos que por las mañanas,
trajinan con gravedad y lentitud de arena,
y por la noches, cabalgan sobre flechas de errático vuelo.
Gobernantes, occisos que ignoran que están muertos,
arrogantes jueces que firman sus sentencias,
con la tinta que destila el hedor de sus pecados.
Y en el sopor de las intolerables catervas mundanas,
me olvidé del beso tibio en tus labios, y de tu risa
documentada, por toda la fragancia del aire.
Porque amar es la hoguera de tu cuerpo en mis pupilas.
OH, que el agua de lo hombres sombríos, jamás la apague.
por donde circula la efímera savia de los hombres:
mendigos, curanderos, prosecretarios, suicidas, enanos,
mujeres de sedientos cuellos que por las mañanas,
trajinan con gravedad y lentitud de arena,
y por la noches, cabalgan sobre flechas de errático vuelo.
Gobernantes, occisos que ignoran que están muertos,
arrogantes jueces que firman sus sentencias,
con la tinta que destila el hedor de sus pecados.
Y en el sopor de las intolerables catervas mundanas,
me olvidé del beso tibio en tus labios, y de tu risa
documentada, por toda la fragancia del aire.
Porque amar es la hoguera de tu cuerpo en mis pupilas.
OH, que el agua de lo hombres sombríos, jamás la apague.