"Bellas noches llenas de ausencias me invaden,
solitarias como el alma meditabunda.
Ruidos quietos en la calma de un ensueño estrellado,
mis ojos colmados de lagrimas como brillantes del cielo.
Los arboles libres del viento no se alborotan,
sus hojas inmóviles en su lecho reposan.
La tierra en su sitio como sin vida,
semillas brotan huidas de sus adentros.
El frescor del agua que en mar descansa su fuente,
dulcemente acaricia mis respiros.
Mar de suave oleaje que no altera mis sentidos,
los sonidos corrompidos se precipitan al vacío.
Por la inmensidad del silencio, aturdido me siento.
Mis pensamientos tenues e hilados sin prisa se entregan a oídos invisibles.
Libre me encuentro de lanzar suspiros al viento, delirar en mi mente
y liberar alaridos mudos al aire del sin sonido presente"
Adan Paz.
solitarias como el alma meditabunda.
Ruidos quietos en la calma de un ensueño estrellado,
mis ojos colmados de lagrimas como brillantes del cielo.
Los arboles libres del viento no se alborotan,
sus hojas inmóviles en su lecho reposan.
La tierra en su sitio como sin vida,
semillas brotan huidas de sus adentros.
El frescor del agua que en mar descansa su fuente,
dulcemente acaricia mis respiros.
Mar de suave oleaje que no altera mis sentidos,
los sonidos corrompidos se precipitan al vacío.
Por la inmensidad del silencio, aturdido me siento.
Mis pensamientos tenues e hilados sin prisa se entregan a oídos invisibles.
Libre me encuentro de lanzar suspiros al viento, delirar en mi mente
y liberar alaridos mudos al aire del sin sonido presente"
Adan Paz.
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